Aunque ya hay abierto en el apartado de "Tiendas y Compras" un tema sobre "Suministros para Fundición", creo que podría ser interesante el abrir uno nuevo en el apartado de "Fundición y Moldes" dedicado al desgasificado del aluminio.
Supongo que a alguno de vosotros ya os habrá ocurrido que al fundir una pieza en aluminio, os habréis encontrado con que al mecanizar su superficie han aparecido unos minúsculos poros que no solo afean su acabado sino que además disminuyen las propiedades mecánicas de la pieza. Se sabe que estos pequeños poros son causados por el gas hidrógeno, que se disuelve en el aluminio líquido tanto más, cuanto más alta es la temperatura de la colada. Durante el enfriamiento de la pieza, el hidrógeno disuelto se desprende del aluminio en forma de pequeñas burbujas que dan lugar a esos poros que antes comentaba.
Una primera forma de paliar el problema, consiste en no elevar excesivamente la temperatura de la colada y en evitar agitar la colada en el crisol. Mientras el aluminio está fundiéndose, se forma en la superficie de la colada una friísima capa de oxido de aluminio que la protege del contacto con el aire y del hidrógeno que este pueda contener. Si por agitación la rompemos estaremos favoreciendo la aireación del líquido y la disolución en él de más hidrógeno.
Disminuir la temperatura de la colada tiene una contrapartida: que en contacto con el molde, la colada solidifique antes de penetrar en todos sus rincones.
Al retirar la escoria de la colada estaremos rompiendo su capa superficial y con ello permitiendo que llegue más aire e hidrógeno a la misma.
Una alternativa son las sustancias en forma de sales ( las conocidas pastillas) que al verterlas al aluminio fundido dan lugar a subproductos gaseosos que al burbujear a través de la colada reaccionan con el hidrógeno y lo arrastran hacia el exterior.
En un vídeo de YouTube, he visto que hay quien usa sal común ( "salt" ,que me corrijan los que dominen el inglés) como desgasificante. Yo mismo lo he probado cuando he fundido chatarra para convertirla en lingotes de aluminio. No sé si porque la chatarra procedía de sillas de playa, cacerolas, y demás utensilios de poca masa y mucha superficie, pero el caso es que los resultados no han variado mucho de cuando la fundición la hacía sin sal.
Al menos no la perjudica.
Hablando con otro aficionado a la fundición, este me comentó la posibilidad de usar las pastillas de cloro que se usan para las piscinas en el desgasificado del aluminio. Reconozco que mi fuerte nunca fue la Química, pero no sé por qué la mezcla de cloro e hidrógeno y la posibilidad de combinarse dando ácido clorhídrico es algo que no quiero ni probar.
Otra alternativa, que yo conozca, es la utilización de gases como el nitrógeno o el argón que pueden hacerse burbujear desde el fondo del crisol mediante una lanza desgasificadora y que en su ascenso arrastrarían al hidrógeno de marras. Algunos de los proveedores de suministros para fundición que habéis propuesto tienen en su catálogo estas lanzas desgasificadoras, pero vete a saber si son para crisoles que como alguien decía podían dar cabida a su coche o las hay también para mis modestos crisoles A6. En Leroy, he visto botellas de Argón+CO2, que no sé si podrían usarse para este cometido.
En fin, no quiero aburriros más. Solo pretendía abrir el tema y si alguien tiene alguna experiencia al respecto que la comentase al grupo.
Saludos.
Andrés