Ya que Nacho abrió la posibilidad de sugerir ideas, propongo lo siguiente:
Para un educador, lo más importante no es acumular conocimiento, sino repartirlo. De esta manera, como la luz de una sola vela que va prendiendo otras para, al final, iluminar toda una habitación, enseñar nos agranda mientras abona la tierra para un futuro mejor. No se me ocurre mejor homenaje para el maestro que ser el ímpetu para interesar los niños de la cantera actual en las maquinas, la ingeniería y la mezcla particular de manos y sesos que forma la base de nuestra afición.
Dicho esto, sugiero que redactamos un dossier y nos ofrecemos para hacer una visita a escuelas cercanas (que la mayoría tiene algún tipo de programa extraescolar) para ayudar a los chavales interesado a fabricar sus propios "motores de dedo". (
Proyecto de un ejemplo mecanizado aquí, pero hay montón de maneras de hacerlo y en principio se puede hacer uno simple en un rato, sin maquinaria de taller y con casi cualquier material.) Para vídeos, etc, buscad "finger engine".

Foto de
Bill ReichartSi un solo chaval que de otra manera se limitaría a fumar canutos y a jugar a videojuegos se interesase por el mundo de la maquinaria, creo que don Juan Ignacio (d.e.p.) se podría dar por satisfecho.
¿Comentarios?
Josh