Bueno, pues allá vamos con el capítulo dos de esta novela. Aviso que me ha quedado un buen tocho, así que, Tor, si pensabas que tú te enrollabas, verás, jejeje. Y estoy viendo además que el fin de semana nos ha cundido a todos, jejeje.
Con energías renovadas me levanté el sábado presto y dispuesto a la dura labor del aprendiz de torneador.
Hecha la tapa del cilindro, decidí meterme con el cilindro en sí. Así que, siguiendo el consejo de Nitinol, agarré la sierra de hombres y dejé la segueta para los niños.

La sierra tenía menos dientes que mi abuelo, a saber en qué la habría utilizado la última vez, así que me llevó más de esos 30 segundos, pero bueno, al menos el agarre era mucho más cómodo.
Pieza cortada y todos contentos, jejeje...

Bueno, bromas aparte, empiezo con la descripción del trabajo hecho y de los problemas a los que me he tenido que ir enfrentando.
La pieza, que de por sí no era larga, la corté con margen para garantizar buenos agarres en el plato. Llevado por el ansia viva, la refrenté sin necesidad, dado que más tarde tendría que taladrarla, así que era esta una operación totalmente innecesaria, pero reconozco que el refrentado es una operación tan agradable a la vista, que no pude reprimirme, jejeje.
Hecho esto, con una broca de centrado, inicié la operación de taladrado.

He de decir que esta etapa es la más “tediosa” y lenta de todo lo hecho hasta ahora. La secuencia de broca pequeña, broca intermedia, broca grande, con todas las operaciones intermedias de cambios de las mismas, limpieza, aceitado, cambio del contrapunto, etc. la vuelve rutinaria y “aburrida”, lo cual te puede llevar a la temible situación de bajar la guardia y cometer errores. Cuidadín con esto.

No sé cómo describir esto que quiero decir; a ver si por fin encuentro las palabras después de varios intentos. El avance en el taladrado se produce con más facilidad, al menos en un torno de baja potencia como el mío, después de iniciar un pequeño agujero con brocas de pequeño calibre (con la de centrado, por ejemplo). Hasta donde llegue ésta, será el límite hasta donde podrán ir a avanzando sucesivamente las brocas de mayor diámetro. Si tratas de avanzar un poco más con estas más gruesas para ir haciendo más agujero, lo que me ocurrió es que la broca chillaba, se trababa e incluso hacía girar el portabrocas, cosa que me da que no es aconsejable, dado que el cono entiendo que sufre.

Este laborioso trabajo acaba cuando por fin consigues atravesar el cilindro, porque a partir de ahí las brocas se comen con mucha más facilidad el material y el avance es mucho más rápido. Creo que lo que acabo de decir es una Perogrullada, igual que decir que las brocas deben estar perfectamente afiladas, pero bueno, quería que quedase constancia de la descripción del proceso.
Resultado final.

Llegados a este momento de la mañana, tengo que decir que la máquina de regañar debió sufrir algún tipo de desajuste porque de repente empezó a hace extraños comentarios sobre la cuadratura de mis atributos masculinos, cosa que no llegué a entender, porque ella sabe que no es así. Preferí dejar para otro momento la puesta a punto de su maquinaria y continuar con lo que me tenía de cabeza, que era mi cilindro.
Después de este incidente tengo que comentar otro más grave que de verdad sí que me tiene preocupado y que posiblemente requiera abrir otro hilo al respecto. Y es que, si no recordáis mal, al principio de este proyecto comenté mi extrañeza al observar la excentricidad de una barra supuestamente calibrada y los problemas que esto me estaba generando. Bueno, pues para mi mala suerte, ayer confirmé que los problemas provienen de las garras del plato. Desconozco porqué, pero no agarran con simetría la pieza y de ahí su giro excéntrico. Esto, evidentemente es un problema porque para determinadas cosas deja inutilizado el torno.
La primera consecuencia de esto es que, si el cilindro requería un taladro de 10, ya no puedo meter una broca de 10, porque no va a existir “concentricidad”. Solución. Pues no la sé. Improvisé sobre la marcha calzar una o dos garras del plato y buscar la centricidad a ojo. En cuanto al cilindro, tengo pendiente el acabado de las últimas décimas hasta conseguir el calibrado perfecto, a falta de lo que me aconsejéis vosotros.
La operación de cilindrado interior tiene tela. Primero no ves lo que estás haciendo y segundo, es muy fácil equivocarse y echar todo el trabajo a perder, así que no es un tema baladí.

Tuve que cortar y afilar una cuchilla, con la medida exacta, porque creí que demasiado larga podría vibrar, y como entra en ángulo, rozar en un extremo cuando la punta está llegando al final.
En cuanto al plato, no sé qué hacer. No sé si hablar con el servicio técnico a ver si ellos, que tienen más ojo que yo, son capaces de encontrar el problema. En realidad no sé si realmente es un problema de la garra o del anclaje de estas en el plato. Lo desmonté todo y limpié varias veces, pero no sirvió de nada.
En fin, pongo aquí una foto a modo de ilustración del susodicho problema. Siento que la segunda foto no ha quedado bien enfocada.

No sé si aquí se aprecia mejor el espacio que queda entre las dos garras y que yo creo que es el origen de este problema.

Prosigo.
Para el mecanizado del pistón, dado que el diámetro es de 10 y la barra de 12, podía saltarme este problema técnico. La secuencia es muy semejante al del cilindro, así que sólo pongo una foto simbólica.

Lleva un taladrito de 2,5 que lo atraviesa.

Después de esto, me metí con el vástago del pistón, para lo cuál agarré una barrita calibrada de esas que todos tenemos de alguna maldita impresora de las que se tiran nuevas a la basura cuando cumplen los 1000 usos con los que el pirata del fabricante la ha programado, y, por confirmar mi mal agüero, la atravesé en el plato y ví que efectivamente, alabeaba en el giro. Urgggg....me cago en mi mal fario.
En fin, disgustos aparte, le metí un rápido tajo con la sierra de los hombres

y, saltándome a la torera los asuntos tratados de piezas voladas (estaba un poco ofuscado, lo reconozco), cilindré la pieza que necesitaba (con la garra calzada, que parece el nombre de un indio, ahora que lo veo escrito, jejeje)

Dados estos problemas con el torno y la longitud de la pieza, no me quedó otra que darle la vuelta por ambos lados y tornearla por los dos, lo cual me llevó a un acabado menos preciso del que yo hubiera deseado.
Os pongo, a modo de bodegón, una foto con lo que hay hasta ahora. El aspecto es mejor que el acabado real de las mismas, que no se aprecia a simple vista. Lo cual, con el problema de fondo del torno, deja un final ciertamente incierto.

Como dudas finales, no sé si la unión del vástago con el pistón requerirá soldadura, loctite o simple presión. Tampoco sé cómo voy a conseguir que el pistón se deslice con alegría dentro del cilindro. Y no sólo eso, que realmente logre el objetivo para el que está diseñado cuando el vapor apriete. Realmente y como comenté, tanto cilindro como pistón están pensados, en origen, en latón. Quizá su mecanización sea más sencilla que en el acero (seguro), pero bueno.
Al hilo de esto (y por último, lo juro), como no quiero perder la perspectiva de que la idea es que esto sea casi un manual - incompleto e imperfecto - de los primeros usos del torno, para iniciados como yo, trato, cuando lo recuerdo, de incluir todos los detalles y problemas técnicos a los que me he enfrentado. Uno de ellos es el del uso y afilado de las cuchillas. Con mayor o menor acierto, procuro afilar de vez en cuando, casi más por intuición que por otra cosa, las cuchillas que voy usando. Quizá hasta me paso en afilar con tanta frecuencia. El caso es que he notado, y seguro que es por algo que hago mal, que cuando cilindro con la punta de la cuchilla el acabado no es tan perfecto como cuando la zona de contacto es mucho mayor, es decir, haciendo una comparación, cuando casi actúa como lo hace una cuchilla de afeitar. Esto no sé si es correcto o no, pero es así.
Siento de verdad la novela. He tratado de resumirla pero no quería que esto fuese en detrimento de los detalles de todo el proceso. Mientras acabo esto estoy viendo el cubo de Nitinol y su capacidad de síntesis a la hora de contarlo y creo que me he pasado, jejeje.
A partir de aquí, espero vuestras opiniones y sabios consejos .