Hola. Lo normal es tener avance automático para roscado y cilindrado.
En los tornos buenos, suelen tenerlo en dos barras independientes: una para avance automático y otra para roscado. Y es porque de las dos funciones, la que más se usa es la de avance automático y la que más precisión requiere es la de roscado.
De esta forma (con dos barras, una para cada cosa), la de roscado (husillo patrón) se mantiene sin desgaste durante mucho más tiempo, conservando su precisión. En el caso de dos barras, la de cilindrado no es roscada, sino que lleva un chavetero que la recorre entera, en el que engancha una chaveta móvil que se traslada con el carro. El giro de la barra de cilindrar, es transmitido por esa chaveta móvil a un sinfín que va dentro del delantal del carro y que mueve una corona, que a su vez (por medio de más ruedas dentadas) mueve un piñón que engrana con una cremallera que va fija a la bancada.
En los tornos más corrientitos, por disminuir costes, se usa la misma barra para las dos cosas: el avance automático se consigue como una rosca de paso muy fino, poniendo los piñones adecuados en la lira.
De nuevo, en los tornos buenos suele haber un sistema de desembrague de la barra de avance automático, que actúa cuando el carro alcanza un tope que esta lleva y que se puede fijar en cualquier posición. Funciona un poco a lo bestia: cuando el carro, avanzando hacia el cabezal, alcanza ese tope, lo empuja hacia la izquierda, obligando a la barra de cilindrar a meterse en la caja de avances, superando la resistencia de un resorte. Esa penetración de la barra de cilindrar actúa sobre un embrague mecánico, desembragando su giro y deteniendo el avance del carro. Yo sé que lo tengo y lo he probado, pero no lo uso nunca.
En la de roscar no suele haber tal sistema de seguridad, ya que no serviría sino para multiplicar el desastre: imagínate que estás haciendo una rosca y, cuando ya la tienes casi acabada, pensando en las musarañas, no sacas la cuchilla del surco que estás haciendo en la pieza, ni paras el torno y el carro alcanza un tope que desembraga la barra de roscar. Al seguir girando la pieza y el carro y la cuchilla quedarse quietos, la rosca ya hecha la empujaría la cuchilla hacia la izquierda, rompiéndolo todo.