El problema no es el material, sino el diseño.
El peor enemigo de un tornero yo creo que son las vibraciones, porque al retemblar por distintos motivos se arruinan los trabajos.
Cuanta más altura y menos área de apoyo tengas en la sujección de la herramienta, más probable es que ocurra.
Por eso te decía que antes de nada te asegures, porque ese sistema da la impresión de ser una fuente de vibraciones importante.
Mecanizando materiales blandos puede funcionar, pero con aceros tengo muchas dudas.
Antes se fabricaban casi todas las piezas masivas de un torno en fundición, incluidas las torretas. Entre otras cosas para absorber vibraciones.
Ahora las torretas y otras piezas pequeñas suelen ser de acero, pero forjado.
Si la fabricamos a partir de acero laminado (perfiles de redondos, cuadradillos, etc) y reducimos mucho la sección de apoyo sobre el carro y además elevamos la altura... pues hay muchas posibilidades de que torneando aceros a velocidades altas (precisamente las que se usan para las pasadas de acabado) tengamos problemas.
Es una sugerencia...