Adelante, cualquiera de las opciones es buena, no te puedes equivocar. Si tienes un rato te cuento mi historia.
Mi primer trabajo fue de agente de seguros, lo más aburrido del mundo, eso me empujó a estudiar electrónica, monté un servicio técnico en Albacete, me fue bien durante tres años. Pero murió un hermano que iba a continuar con la confitería que mis padres tenían en Tobarra, y ante la disyuntiva de que la confitería no tuviese continuidad, compré el negocio a mis padres, sabía que era un buen negocio, aunque no me gusta demasiado el trabajo. Me volví a Tobarra, casado y con dos hijos. La confitería ha funcionado, y funciona, muy bien, me permite un deshaogo económico, pero tenía el gusanillo de no haber hecho una carrera universitaria.
De siempre me ha gustado la historia, leía libros de divulgación, hasta que un día, con cuarenta tacos, me matriculé en la universidad para hacer la carrea de Geografía e Historia. Cinco años después me encuentro con un título sin saber para qué servía, un amigo que estudió conmigo, era el subdirector del Santander en Tobarra, me dice:
¿Porqué no hacemos el CAP? Es un curso para ser profesor de secundaria.
Lo hice y me encantó la experiencia de enseñar, al año siguiente había oposiciones a profesor de secundaria, decido presentarme.
Todo el mundo me decía que era imposble aprobar a la primera, que yo no tenía baremo por no tener experiencia, pero lo intenté.
Hice los exámenes, al poco tiempo, como no aparecían las notas por internet, llamé al centro de examen, pregunto por mi nota, una persona muy amable me pregunta mi DNI, al rato me dice:
Tiene usted plaza.
Me quedo a cuadros, le digo que si puede mirarlo otra vez para asegurarse.
Sí, sí, tiene usted plaza.
Cuelgo el teléfono y me digo ¿y ahora qué hago? Tengo un negocio con empleados, no puedo dejarlo por las buenas, si me dan la plaza lejos tengo que renunciar. Pero me dan Tobarra, puedo compaginar ambas cosas, ahora tengo dos trabajos y escaso tiempo libre.
Adelante, te puede cambiar la vida como lo hizo conmigo, mi vida cambió a los cuarenta y ocho, lo tuyo puede ser incluso mejor por ser más joven.