Decálogo sobre la compra de un soldador oxídrico
Hace unos 20 meses abrí esta conversación con la idea de intercambiar conocimientos e impresiones sobre la soldadura de precisión y en particular, sobre la conocida como oxídrica (realizada con oxihidrógeno).
En los primeros días se generó cierta polémica porque varios foreros parecían tener sólo interés en conocer el aspecto externo de la máquina que lo hace posible, dónde comprarla y por cuánto. Al final se pusieron varios enlaces a anuncios y tiendas donde se vendían. Como era de esperar, de estos enlaces ya no funcionan la mayoría.
Todavía hoy, la mayor parte de mensajes que me llegan es para consultarme sobre la compra de un soldador oxídrico. Por mensaje privado, no tengo ningún inconveniente en compartir la información comercial que yo conozco.
He comprobado que es fácil encontrar dónde informarse y comprar un aparato de éstos: basta con buscar con la palabra 'oxídrico' en Google, milanuncios o cualquier otro portal de venta. Además, como esta soldadura es típica en joyería, también se puede buscar en cualquier almacén o tienda de suministros para este sector.
Sin embargo, sí me gustaría advertir de algunos aspectos que debe tener en cuenta quien quiera comprar un aparato de estos:
1- Los que están fabricados en Europa (o vienen avalados por una marca europea) son más caros que los de procedencia china. Cuál de ellos merece la pena y resulta más ventajoso debe valorarlo cada uno en función de sus expectativas.
2- Yo he probado varios modelos. Unos europeos y otros de procedencia china (aunque comprados en España). Salvo el aspecto exterior y algunos pequeños detalles, no he notado ninguna diferencia en su funcionamiento ni en la calidad de la soldadura.
3- Creo que las medidas mínimas de control que debe tener son: nivel de electrolito, producción de gas (amperímetro) y presión del gas (manómetro). Y los mínimos dispositivos de seguridad son parada por alta presión y por alta temperatura. Por supuesto, el burbujeador externo lo traen todos.
4- Los precios de vendedores chinos que se anuncian a través de ciertas plataformas son engañosos. Unos no incluyen el transporte. En otros, la foto no coincide con la descripción del producto. Los plazos de entrega pueden ser de hasta dos meses. Nunca incluyen los impuestos y gastos que se generan al pasar la aduana. Etc.
5- Si se compra fuera de la Unión Europea, al entrar habrá que pagar: 1- la tasa de importación, 2- el IVA, 3- la gestión del despacho aduanero. Todo esto se paga sobre el precio del producto más el del transporte. La gestión del despacho aduanero depende del agente de aduanas y del transportista. algunos cobran auténticas barbaridades. Según el caso, podemos encontrarnos con la sorpresa de que la suma de estos gastos pueden ser bastante mayores que el precio anunciado por el vendedor.
6- Algunos vendedores chinos dicen que el envío se produce desde un país europeo. Con ello quieren hacer creer que no pasará por aduana. Eso puede ser así cuando mandan un paquete pequeño o de poco valor que no levanta sospechas de los inspectores. Pero no es cierto para un soldador oxídrico. En muchos de estos casos, si es cierto que el envío se realiza desde Europa, lo hacen desde una zona franca (antes de atravesar la aduana) y los aduaneros están al tanto de todo lo que es voluminoso, pesado o costoso (más de 22 euros). Y en ese caso, tocará pagar, sin posibilidad de desistimiento.
7- Los productos comprados en el extranjero no están protegidos por la garantía legal obligatoria de dos años. Y la garantía comercial de algunos vendedores y plataformas suele ser de un año. Pero en ese año, la mayoría de las veces han cambiado o desaparecido. El hecho es que suele ser casi imposible hacer valer esta garantía.
8- Las compras entre particulares (objetos sin usar o de segunda mano) son tan legales como los realizados en comercios. En teoría, en vez del IVA, en estos casos hay que pagar el impuesto de transmisiones. Excepto en el caso de un coche, una casa o algo de mucho valor o cuando se hacen muchas compras iguales de forma reiterada (Hacienda entiende entonces que es para comerciar) no lo paga nadie y Hacienda no lo persigue. El vendedor debería extender un recibo que sirva al comprador para justificar el precio de compra (en la contabilidad, ante la compañía de seguros, etc.) La diferencia entre un recibo y una factura es que el primero no incluye IVA (que siempre lo paga el comprador pero es recaudado por el vendedor) ni da derecho a la garantía legal de dos años. Aún así, el vendedor particular debe entregar el producto en el estado y las condiciones de funcionamiento acordadas (nuevo, usado o con algún defecto). Si posteriormente se demostrasen que tenía defectos ocultos, o conocidos y no comunicados, la venta sería nula (aunque difícil de demostrar y forzar la retrocesión si el vendedor no quiere).
8- Mi opinión es que, en general, si se encuentra el mismo producto (aunque sea chino), vendido desde China o desde España (vendedor profesional o particular), suele convenir esta última opción, aunque el precio sea mayor. Por el plazo de entrega, la facilidad de reclamación, cambio o devolución si ocurre algo, la posibilidad de verlo o de hablar directamente con el vendedor, la documentación válida para contabilizar la compra, demostrar el coste ante la compañía de seguros, posibilidad de obtener ayuda, mantenimiento o recambios, etc.
9- Conozco el caso de una compra realizada a través de una plataforma china (que parece de confianza por las garantías que dice ofrecer) a un vendedor con muchas estrellas de recomendación (casi siempre son de falsos clientes). Recibió una caja vacía, sólo con unas piedras para aportarle peso y, curiosamente, un estropajo (todavía se está preguntando por qué el vendedor metería esto). Tuvo que pagar los gastos de aduana, con los que no había contado. Y ni la plataforma, ni el vendedor admitieron la estafa. Es difícil probar que no se ha recibido nada. Tampoco sirvió de nada la garantía ofrecida por la tarjeta de crédito, pues ésta sólo suele ser válida si el vendedor no puede demostrar el envío de la caja. Pero cuál era el contenido real nunca se puede probar. Medio año de disgustos y unos 500 euros perdidos.
10- El resumen de mi propia experiencia y de la que me han transmitido otros, es que hay muchas ofertas que parecen del mismo producto o similar con precios muy distintos. Antes de comprar hay que asegurarse bien de las características y funcionalidades en cada caso. Las fotos pueden ser muy engañosa. Y siempre cuenta más la descripción, aunque esté hecha con letra pequeña. Además hay que comprobar el 'servicio' y los 'disgustos' que puede acarrear una compra casi 'a ciegas' o realizada a través de un canal cibernético, que no siempre es suficientemente confiable.
Un saludo