Hola amigos !!
El ALFRED, llegó a la aldea donde vivo, quizás sorprendido por el lugar, y el alojamiento que le esperaba.
Una cuadra, convertida en taller provisional, donde otras máquinas y cacharros, esperaban la llegada de alguien tan
necesario, para crecer como taller y dar vida a las labores que se avecinan.
Un rincón del taller , con mesa nueva, y espacio para rellenarlo con lo necesario, será su lugar destinado.
El tornito, traía motor monofásico. Mi amigo y vecino Michel, había hecho la instalación para las máquinas con motor
trifásico. Esto iba a suponer el segundo cambio importante. Cambiar el motor y poner un variador de frecuencia.
Así que mejor que contarlo, os lo muestro.

Recien llegado.

Michel, en plena faena, preparando la instación eléctrica del ALFRED.

Bueno, habrá que quitarse la ropa de viaje para ponerse a funcionar.

Lo primero estabilizar y nivelar el tornito. El suelo no es una pista de baile, por lo que a las patas de la mesa se le han
incorporado unas placas con rosca para unas zapatas de goma y así ajustarlas al relieve del suelo.

Me falta una zapata. Cosas del viaje. Con lo que se ve, improviso una.

El tornito, no es pesado. Para salir del paso será suficiente.

Empezamos !! La bisagra, donde se apoyará todo el conjunto de poleas y motor.

Comprobando posiciones con la correa dentada.
Un detalle curioso. El eje de la rueda, es más largo de lo necesario, porque en su día llevaba una rueda loca, que iba
a un embarrado. Para poner el torno en marcha se pasaba la correa de una polea a la otra, con una guia.

Desde un principio, he querido conservar el estado original del ALFRED, añadiendo piezas o partes nuevas para mejorar
su funcionamiento.
Muestro en esta foto el detalle de la unión del chasis para el motor, al soporte de poleas, con unas grapas , evitando
así taladros, cortes y demás.

Como comenté con anterioridad, una palanca con unas bieletas, facilitarán el cambio de posición de la correa.
La madera de un taco de billar, lucirá como puño de la palanca.

Posición de marcha.

Posición cambio de polea.

El anclaje del motor monofásico hay que modificarlo. Hay suerte y el cambio va a ser fácil.

Michel ya ha instalado el variador, y también ha traido el motor. Se prepara una placa, con orejetas para que quede
suspendido al igual que el anterrior.

El eje de la primera reducción va con casquillos de bronce, propio de su época. Ponemos grasa para hacer la primera
prueba.

Esto es muy bonito, pero no sirve. Las revoluciones en el cabezal son pocas. No pasan de 540 rpm.
Se ha cambiado a rodamientos, para mejorar las prestaciones y 540 rpm es muy poco. Se sustituirá toda la transmisión
original por una directa quedando la velocidad sujeta al variador, además de poder utilizar las tres posiciones originales.
Se diseña un soporte sencillo y fuerte. Tengo un trozo de viga, que va a servir para ello.
Lo primero el alojamiento del motor. Con este trabajo, estreno la MILKO . Como curiosidad el eje Z no me da por 4mm
para que entre la broca guía de la corona. Embrido bien la pieza y dejo que suavemente arañe la corona, hasta que haga
un pequeño surco, que será la guía hasta cortar la pieza en su totalidad.

Cambio en la posición del las bridas, para eliminar el ala de la viga.

Bueno, no está mal para ser la primera vez.

El motor encaja bien, es lo que importa.

El motor, Siemens, moderno y nuevo, que me ha proporcionado el amigo Michel, dará al tornito la fuerza necesaria
para las prestaciones que se pretenden.
Bueno amigos. Este va a ser el tercer cambio, importante, que os mostraré en la próxima serie de fotos .
Gracias a todos por estar ahí animando a continuar .
Saludos y abrazos para todos

Lete.