Quería haber creado un cierto suspense y así me daba tiempo a llegar a Sevilla donde tengo las otras fotos, pero lo mismo me he pasado y no he dado suficientes pistas mientras tanto.
Ahora ya tengo las fotos y continúo.
Los problemas detectados eran que la herramienta no cortaba bien, saltaba y me abría surcos al no arrancar material de forma uniforme, ¡y estaba cortando metal(cobre+zinc)! Intenté afilarla de nuevo dándole el ángulo que yo creía óptimo y tampoco conseguía nada.
Un poco (mucho) “cabreado” desmonté el útil, limpié el SAE30 que había utilizado y apareció el primer problema que ya había insinuado y que me da cierta vergüenza confesar: los cojinetes tenían 20 mm Ø interior pero… el eje no era de acero calibrado. Yo di por sentado que tenía la medida exacta y lo comprobé a la ligera con el pie de rey. Para colmo lo pulí con “scoth brite” y el resultado es el de la foto: le faltaban 0,065 mm en el Ø o 0,032 mm en el radio para alcanzar los 20 mm. Tenías razón Vider.

Lo introduje pasado por aceite y noté menos la holgura, pero cuando se le aplicó un esfuerzo axial y girando marchose todo a hacer puñetas de esas ridículas que llevan los señores del Poder Judicial, tan serios ellos. Para colmo si observáis la herramienta de corte original tiene cambiado el ángulo de ataque y arrancaba el material, no cortaba. Me resultaba difícil adivinar como se enfrentaba la herramienta al trabajo, para algo he sido, soy y seré aprendiz.
Por supuesto he solucionado ambos problemas y ahora va como una seda.
Solución mecánica:
Primero me enfrenté a la posibilidad de comprar una barra de acero calibrado, acero plata y solucionar el problema de la holgura. Pero me vi entrando en el establecimiento “XX de primera” y a los encargados dándose con el codo y señalándome con la mirada mientras se decían:
-¡Paco, ahí viene el gilipo… del acero plata. ¿no se cansa eh?.
-Es verdad Antonio. ¿por qué no pide la tuerca de media gas, o la 10/11 esa que se pierde siempre, como “tó” el mundo?¿Vistes ayer er Betis…?
...Y te marchas pensando en por qué no sienten el calor de las fauces del “nuevo mercado” en el cogote, pensando en esta Sevilla que tuvo una tradición secular en aeronáutica, pensando en si nos engañarán los “políticos inaguradores” (sí) y en realidad, aquí en Sevilla, sólo le ponemos las pegatinas al A400M y fabricamos primorosamente el picaporte de la puerta del WC del A380 y algún remache del timón de cola, y pensando en fin, dolorosamente, si tus hijos deberían abandonar Arquitectura e Ingeniería Industrial y hacer un master en “chiringuitos playeros” u otro en “optimización de las cañas para los espetos de sardinas malagueños”.
Abandonada sobre la marcha la idea del acero plata, recurrí a conservar mi eje “no-calibrado” y hacer un nuevo cojinete a medida en bronce. Para los que os encontréis cerca, aquí
http://www.broncesval.com se puede comprar casi cualquier cantidad de bronce extrusionado, dural, metal, nylon, teflón, etc. En primer lugar torneé dos cilindros en bronce de 20 mm de longitud y un poco sobremedida en el Ø para introducir en el hueco dejado después de extraer el cojinete anterior. Después utilicé el plato de cuatro garras independientes, el más exacto de todos, para centrar el cuerpo prismático. Mi plato de 4G es un Pratt Burnered muy antiguo pero en perfecto estado comprado en eBay.co.uk. En la siguiente foto está el procedimiento de centrado.

Se centran las garras 2 a 2 hasta conseguir menos de 0,005 mm o nada. En la foto se puede ver el cojinete antiguo. Después se mandrina hasta hacer desaparecer el bronce y un poco más para tener una nueva circunferencia ajustada al nuevo centro. Lo suficiente para que entre con el procedimiento de empujar, sin gran esfuerzo, el nuevo bronce con el contrapunto (no me refiero, por supuesto, a la técnica musical barroca aunque lo mismo funciona). Después, utilizando una broca de centrar se marca un centro en el que empezar a taladrar con, en mi caso, brocas de 5, 7, 9, 10, 14.5 mm. El bronce es muy plástico y las brocas tienden a clavarse con el consiguiente peligro para el torno (como me pasó con el otro extremo). Cuando hay suficiente Ø para introducir una herramienta de mandrinado (boring tool) de mango lo suficientemente rígido para que no haga un orificio cónico se lleva a la medida del “falso eje calibrado”. En mi caso con 500 rpm y con pasadas muy finas de 0,02

Con la pieza en ese estado ya hice una perforación a través de una de las roscas de los tornillos que se ven para utilizarla como acceso para el aceite lubricante. De esa forma el taladro pasante es mandrinado al mismo tiempo y no quedan rebabas como habría pasado si lo hubiéramos hecho al final. Solo un leve tac, tac, tac… de la herramienta al pasar sobre él.
A continuación invertimos la pieza en el plato después de aflojar una garra par y otra impar consecutivas, con lo que el nuevo centrado es rápido. Y ahora es necesario no “meter la pata” como yo por culpa de las prisas. Pasé directamente de la broca de 5 mm a la de 10 mm. Aunque es nueva, está afilada y corta bien, se clavó y el CM2 del mandril Albretch comenzó a girar con el resultado de: alojamiento CM2 del contrapunto dañado y por supuesto el CM2/B16 del Albretch fastidiado también. Y no giró mucho: el tiempo que tardé en apretar la seta con una pierna. Bien, estoy esperando que la casa Myford me envíe £72 de husillo de contrapunto, bien “despachao”, más shipping costs.
He repasado un poco ambos elementos para poder seguir trabajando (mal), pero no puedo utilizar ninguno de los aditamentos con CM2 que tengo so pena de fastidiarlos.
Por cierto ¿alguien sabe donde puedo comprar una cuña extractora o algún utensilio para sacar el mandril Albretch del B16?
Una vez comprobado que el eje está alojado sin ningún tipo de holgura monté todo el sistema y pasé a afilar de nuevo la herramienta bajo el perfil que aconseja G. H. Thomas y cuya forma pondré en la siguiente entrega.
Aunque ya está probado el artilugio y comprobado que hace esferas suaves y que con sólo pulirlas un poco brillan, me queda por finalizar contaros el método de ajuste y ejecución por si alguien se anima. También incluiré fotos de esta última etapa y del mecanizado de algunas esferas para uso inmediato.
Hasta el próximo envío si queréis. Aviso que haré uso de “el que calla otorga”
Un saludo:
Dédalo
P.D. Con respecto al agrio comentario sobre la industria aeronáutica y el comercio de mi ciudad tengo que deciros que me duele Andalucía y por ende Sevilla. Los andaluces somos un pueblo trabajador e ingenioso. Habría que preguntar a catalanes y vascos si tienen muchas quejas de los que de aquí fueron a aportar su granito de arena a favor de esas comunidades. Pero ya en el XIX se decidió llevar los telares a Cataluña y los vascos sólo llegaron con el nuevo ferrocarril hasta Asturias. Nosotros nos quedamos aquí rodeados de “señoritos” y algodón, y parece que haya un mal hado colocándonos la guitarra, la siesta, los bares, “lo flamenco” y el “olé mi arma” como un insoslayable manto de pesado y frío plomo…