Sí, aunque por mi experiencia, y más tarde opinión basada en ella, creo que meterse en abogados debe ser un paso muy meditado y probablemente si se da una situación en la que uno no tiene más opciones. Generalmente, creo, se trata de situaciones que, en caso de tratarse de casos personales -empresas seguramente será otro tema y no lo conozco-, son o suelen ser bastante dolorosas.
Es aquello de que a veces vale más el collar que el perro. Y si se valora el tiempo dedicado, ya ni hablemos.
Todo depende, por ejemplo, uno puede tener un cierto altruismo en una campaña. Suele ser que una pequeña batalla vencida para uno mismo puede ser útil para los demás. Pero a veces no es así. Se puede pasar por un proceso de desgaste y dispendio económico que no conduzcan a lugar alguno, quedando la parte adversa sin rasguño alguno y continuando con su mala praxis en el futuro.
Difícil de valorar, pero probablemente se trataría de hacer números y meditar si os compensa el gasto y tiempo dedicado.
Estoy a favor de lidiar batallas de este tipo por lo dicho, porque son por uno mismo y también por los demás. Pero la prudencia también indica aquello de que donde no tengas ganancias no busques pérdidas.
Si os metéis en litigios, no obstante, lo seguiré con interés.