Normalmente, la diferencia de precios va en consonancia con la procedencia de las piezas, es imposible para las fábricas nacionales o europeas competir en precios con los chinos, aunque también hay que decir que la calidad, excepto en contadas ocasiones, no es la misma. No obstante, con las diferencias que se manejan, hay que tener en cuenta que aunque la herramienta dure menos de los esperado, si la precisión que te da es apropiada para el tipo de trabajos que realizarás, tal vez te salga a cuenta cambiarla por una nueva cuando sea preciso...