Juan: El asunto del tratamiento de metales es muy complicado y depende mucho del resultado que uno vaya buscando. Por poder, se puede enfriar con cualquier sustancia liquido o semi-liquido (antaño los herreros usaban orina de caballo para según qué temple), pero hay algunos que dan mejores resultados que otros. Se trata, por lo tanto, de mantener en mente el uso al que se dará el metal en cuestión.
Entre otro criterio, hay que determinar la dureza y la profundidad de dureza deseadas, aunque la flexibilidad y la resistencia a oxidación también tienen que considerarse. Cuan más lento sea el enfriamiento, mayor cantidad de perlita (estructura molecular laminar) y, al contrario, cuan más rápido, mayor grado de marsenita (estructura molecular cristalina) se mantendrá. Simplificando mucho, una estructura marsenitica será más dura pero más fácil de desconchar. Salitre o agua enfría bastante más rápidamente que aceite. La gracia que tiene acero plata frente al O1 (F522) es que permite este enfriamiento rápido, así dando una rigidez y dureza que el O1 difícilmente consigue. La contrapunta es que, por su misma rigidez y dureza profunda (al contrario a una dureza superficial tipo cementación) suele hacer una herramienta menos longeva. Resumiendo, aunque se puede tratar el W1 de la misma manera que el F522, así no se aprovecha del todo sus calidades moleculares.
Cambiando un poco de tercio,
aquí hay algunos ejemplos de herramientas que se pueden fabricar del acero plata.