Muchos tendemos a ponernos nerviosos a la hora de roscar. Como hemos hablado en otras ocasiones, ni el Ratoncito Pérez ni los Reyes Magos pueden hacer milagros a la hora de evitar problemas con el roscado. Eso si, hay unas cosas básicas que se puede hacer para reducir el estrés al mínimo:
1.
Tap-Magic. Lo dicho, funciona muy bien. Como muchos ya han descubierto, es caro, pero cunde muchísimo y suele salir más barato que tener que desperdiciar trabajo o comprar un nuevo macho. Dicho eso, de nada te sirve usarlo si no tienes...
2.
Machos de calidad. Cuando compras machos a precio de saldo, made en China, etc. estás gastando duros para ahorrar pesetas. La inversión en un buen macho suele amortizarse rápidamente. Si no tienes complejos a la hora de comprar en el Reino Unido,
tapdie.com tiene una relación calidad:precio bastante bueno.
3.
Despejar viruta. El acumulo de viruta en el agujero provoca unas fuerzas desmedidas sobre el macho. Si no limpias el macho periódicamente, lo más probable es que tendrás oportunidad a soltar unas palabras malsonantes. La regla general es 1-1,5 vueltas pa'lante, media vuelta pa'tras. (Este ritmo puede variarse según el material y tamaño de la rosca.)
4.
Ángulo de ataque. Intentar hacer una rosca fuera del perpendicular fácilmente provocará la ruptura del macho. Es muy fácil hacer una guía para asegurar que el macho entra en el agujero en un ángulo de 90º.
5.
Pasito a paso. La mayoría de los machos de uso manual se suministran en un juego de dos o tres piezas, la primera, que tiene mayor conicidad en su punta, es para empezar la rosca; la segunda sigue teniendo algo de cono en la punta, pero menos; y el macho de fondo, que tiene una punta plana, es para terminar la rosca, sobre todo si tiene que "tocar fondo" en un agujero ciego. Material más blando no requiere el uso del primer macho, pero saltar directamente al tercero es buscar problemas en casi cualquier material.
6.
Tamaño adecuado de agujero. Intentar formar una rosca en un agujero demasiado pequeño es la causa de más que una frustración. Si no quieres consultar una de las múltiples tablas que aparecen en los prontuarios, la formula fácil para calcular el tamaño de agujero de una rosca métrica es:
Tamaño de Agujero = Diámetro de macho - Paso de Rosca. Es decir, para una rosca M8X1,5 tendríamos 8-1,5=6,5mm. Los yanqui, como siempre, lo liamos un poco más y para una rosca imperial calculas con
Tamaño de Agujero = Diámetro de macho - 1/Hilos por Pulgada.
For example, UNC1/4-20 da 1/4-1/20= 1/5. (Con lo fácil que es el sistema imperial, no entiendo porque os empeñáis en usar el sistema métrico.) [Nota que las formulas son solo para roscas con un hilo de 60º. Para Whitworth y demás rarezas, consulta mejor con una tabla especializada.]
7.
Elegir una profundidad adecuada. Mientras existe una serie de cálculos para determinar la profundidad requerida para un tornillo en una aplicación en concreto, generalmente, si tu agujero tiene un largo de entre 1,5 y 2,5 veces el diámetro del agujero podrás confiar que la rosca aguantará más que el tornillo. Por lo tanto, taladrar y formar una rosca más largo es simplemente una manera de aumentar la posibilidad de romper un macho en un agujero excesivamente profundo. La facilidad de mecanizar una pieza empieza en la mesa de diseño, no en el taller.
Como véis, tomando la cosa con calma se consiguen mejores resultados. Me gustaría oir trucos que tenéis para roscar. A ver si entre todos conseguimos despejar algunos miedos innecesarios.
Las tablas con los taladros previos según paso de rosca:


Josh