Hola.
Pues eso, que me he puesto a hacer crisoles.
Alguno pensará: ¿Y para qué hacérselo uno cuando venden esos de grafito que son tan lindos ellos? Y alguno le responderá: Porque valen un dineral. Yo el mejor precio que he encontrado en el Ebay, ha sido un Salamander tamaño A5 (que es el que me viene bien) a unos 56 € con portes. Además me parece una pasada mandar a pedir a Hong Kong algo que es poco más que un macetero.
En cuanto al comercio local, los únicos que encuentro son los de este tipo

Que tienen la manía de romperse en el momento más inoportuno, haciendo esparrames como este:

Como quiera que, hace tiempo, me hice uno muy grande para fundir unas piezas de gran tamaño:

Y ha funcionado bien (aclaro aquí que lo he usado pocas veces y siempre para aluminio) Pues decidí hacer unos cuantos y, además probar distintos materiales a ver que tal.
He usado esta pasta comercial:

Es una arcilla refractaria que venden ya preparada. Otro lo he hecho añadiéndole a esa arcilla un tercio de ladrillo refractario (del de barbacoa) machacado, al tercero le he añadido un tercio de arena fina de la playa y, por último, he hecho uno con materiales totalmente locales: una mezcla a partes iguales de arena y bentonita.
Y para que veáis que el proceso es bonito y entretenido, os lo describo.
Este es el molde:

Como veis, la parte hembra está hecha de cemento. Es un mortero especial que viene con fibra y queda muy duro. Como molde usé un cubo de la playa de mis hijos. La parte hembra es un taco de haya torneado, todo hay que decirlo, con esmero. También hay una placa de aluminio para facilitar el desmoldeo y un émbolo, también de madera, para prensarlo.
Aquí una vista desde abajo. Lo pringo todo con un poco de grasa para que no se pegue la arcilla:

Se montan firmemente las dos partes del molde:

Ahora se va metiendo la arcilla por arriba. Se hacen churros que se van aplastando muy bien, esto es importante, con un palo:

Cuando se llena a tope se pone el émbolo, el gato y a darle caña:

Después se quita el émbolo, se rellena el hueco que ha quedado, se quita la sujeción de abajo, se empuja otra vez con el émbolo (pero ahora a mano) y sale el crisol:

Ahora viene la parte más delicada, hay que extraer el macho. Para eso meto unas espátulas y unos destornilladores entre la placa de desmoldeo y la base del macho, con mucho tiento:

Por último, se quita la placa de aluminio despegándola con una espátula, y queda esto:

Solo falta repasar un poco los pequeños desperfectos con una tablilla de madera y después con una esponja húmeda:

Y aquí tengo a los cuatro proyectos de crisoles, secándose:

Por ahora es todo.
Salud