Tanto el mango como la hoja son magneticos pero parece que la hoja mucho mas, a si que seguramente son aceros diferentes soldados.
Uffff.... mal asunto... no es tan bueno el cuchillo como lo pintan entonces, de cuchillos se un poco, soy hijo de carniceros y si algo tengo muy claro es que el cuchillo ha de tener el mismo material desde la punta hasta el talón, al menos como base, las cachas son una mera ayuda al empuñe y manejo, pero si ya cambian el material entre la hoja, la virola y la espiga... apaga y vámonos, lo que me fastidia es que seguramente ha salido cara la colección, y no tiene la calidad que debiera.
Los cuchillos de cocina, sólo compro los fabricados en Solingen, localidad alemana con una enorme tradición en la fabricación de cuchillos de todo tipo, todavía conservo y uso regularmente el juego de cuchillos de carnicero que me regaló mi padre cuando cumplí los 14 años, de la marca ZWILLING J. A HENCKELS
Hace años le demostré a un amigo que los Aitor Jungle King (ese cuchillo mastodóntico con el mango hueco para albergar un equipillo de supervivencia) no era tan bueno como lo pintaban, con una única prueba fue suficiente, el con su JK y yo con mi Muela Scorpion, convertimos ambos en una lanza improvisada, usando como astil un palo de escobón de madera y para afianzar, cordino de paracaídas, el primer lanzamiento contra un tronco, bien, el segundo, bien, al tercero, el JK se partió por la virola, el mío, seis años después, todavía sigue entero (y lo que le queda...)
Como dice Pacomuson, despacito y con buena letra, puntito a puntito, no sea que se revire la hoja y te quedes con un bumerang

no tengas miedo en pasarte aportando material, todo lo que sobre, después, se puede eliminar con una esmeriladora, paciencia y buen pulso, eso si, procura que no queden poros, el mayor enemigo de la integridad de un buen cuchillo.
Para proteger la hoja contra el destemplado, ahí le has dao

un trapo mojado envolviendo la hoja, vigila que no se seque, no sea que salga ardiendo, a ser posible que te echen una mano viglando el trapo y mojándolo con cuidado.