Mira, antes en mi firma tenía una frase que lo resume a la perfección:
"Todo arde, todo explota y todo puede volar, sólo es cuestión de temperatura, presión, presentación y lo más importante, la mala leche"
¿Qué quiero decir con ésto? algo muy simple, a la gente le cuesta trabajo concebir el concepto de que los metales pueden arder, pero ya he hecho la demostración en varios cursos de extinción de incendios, les pongo un bloque de Aluminio sobre la llama de un mechero bunsen, obviamente, no arde, pero a continuación pulverizo un poco de polvo de Aluminio sobre la misma llama y se producen miles de chispas super brillantes.
Todo arde, sólo necesitas encontrar la temperatura y el formato del material adecuado, hasta los materiales ignífugos arden, el nomex que es un tejido ignífugo, se puede hacer arder bajo determinadas circunstancias.
Las virutas de acero pueden arder, es posible que la herramienta se caliente más de la cuenta, las virutas, al ser tan finas, se calientan con facilidad y si ese calor llega a la temperatura de ignición, ya está liada, ya que desata una reacción en cadena, la mayoría de los materiales tienen una temperatura de combustión (la temperatura que producen al arder) mayor que su temperatura de ignición (temperatura a la que empiezan a arder espontáneamente en presencia de Oxígeno) en el caso de las virutas, puede llegar un momento en el que se autoextinga, ¿Por qué? por que con la misma facilidad con la que se calientan debido a su pequeño tamaño, pueden disipar mucho calor, al restar calor a la reacción el material no alcanza la temperatura de ignición y por tanto se apaga.
Así que te recomiendo bajar más las revoluciones, encuentra el punto de compromiso entre velocidad de corte y temperatura de la herramienta, empieza bajándolas a la mitad, si ves que las virutas no arden, vete subiendo la velocidad poco a poco hasta que empiecen a arder de nuevo, entonces, baja un 10-15% las revoluciones.