¿Sabéis de dónde saco yo imancitos de esos que tienen muy mala leche? (no sé si serán de neodimio o no, pero se las gastan)
Pues de los discos duros de ordenador. Como soy el responsable de los ordenadores de mi Instituto, cuando casca algún disco duro, tras ponerle otro, en lugar de llevarlo directamente al punto limpio, lo abro, machacando sus tornillos con el taladro si se resisten (que se resisten). Pues bien, el sistema de posicionado del chasis sobre el que van montadas sus cabezas de lectura-escritura es mediante un par de bobinas de forma rara que están entre dos imanes de esos, que en un rato se terminan por desmontar.
En el taller los uso mucho, cuando me falta alguna mano. Por ejemplo, si quiero que una escuadra se esté quieta en una posición, mientras ajusto otra cosa (en la fresadora, por ejemplo), le pongo un par de imanes de esos pegados a ella y a la mesa o pieza sobre la que quiero que se sujete y hacen algo así como de puntos de soldadura. No tanto, pero sujetan bastante. Y lo mismo con el tornillo de banco, al querer sujetar alguna pieza rara que necesita algún sumplemento.
También aprovecho la autopsia del disco duro muerto para extraerle el cojinete sobre el que va montado el conjunto de las cabezas. Son pequeños y, obviamente, muy precisos.