Curioso Mauro.
Esto me recuerda a un tornero con una mente matemática brillante, que era explotado por un empresario inescrupuloso y se pasaba trabajando horas y horas para ganar una miseria, ya que si el torno fuese suyo, con lo que trabajaba estaría mucho mejor tanto económica como socialmente.
Un dia un taller vecino sufrió la pérdida de su dueño, y pudo presenciar la discusión de los tres hijos herederos discutiendo por el reparto de lo que les dejó su padre, entre los que había 35 tornos.
La discusión se iba acalorando ya que a los hermanos no les daban la cuenta porque el padre había dejado en el testamento que al hermano mayor le quedaran la mitad de los tornos, al hermano del medio le quedasen la tercera parte y al hermano mayor la novena parte.
La pelea mas que todo era porque el hermano mayor le tocaban 17,5 tornos, al mediano 11 y pico tornos y al pequeño 3 y pico tornos.
Nuestro tornero al ver la discusión decidió intervenir, no sin antes consultar con su jefe para que le prestase unos minutos el torno en el que trabajaba, para solucionar el problema de los hermanos.
Intrigado accedió.
El tornero se acercó a los tres hermanos y les dijo lo siguiente.
Si me permiten les puedo solucionar el problema, regalándoles un torno mas para que puedan hacer el reparto perfectamente.
Los hermanos intrigados accedieron.
Ahora en vez de repartir 35 tornos va a repartirse 36 tornos.
Al hermano mayor que le tocaban 17,5; ahora le tocan 18 tornos. Este agarra sus tornos y se va satisfecho.
Al del medio que le tocaban 11 y algo, ahora le tocan 12 tornos. Este agarra sus tornos y se va satisfecho.
Al hermano menor le tocaban 3 y algo, y ahora le tocan 4 tornos. Este agarra sus tornos y se va satisfecho.
Cuando se han ido todos. Llega el jefe del tornero y le pregunta: ¿Y ahora como me vas a devolver mi torno?
Este le contesta, no se preocupe ya que si sumamos 18+12+4= 34
Sobran dos tornos, así que le devuelvo el suyo y el otro me lo quedo por resolver el problema... ¡Ah! y de paso renuncio.
Saludos