Este es un sistema muy sencillo pero que sirve perfectamente.

Es un calibre al que se le han quitado las mandíbulas y se sujeta por un extremo al carro y el cursor a una mordaza que va sobre la guía del torno. Esa mordaza se aprieta para que quede fija en la guía en el punto adecuado.
Por unos euros y un poco de trabajo tienes un DRO de pobre. La única pega es que si el calibre es de 150 mm, esa es la máxima distancia que puede medir sin tener que mover la mordaza, pero si el calibre fuera de 200 o 300 mm sería mucho mejor.