No es tan sencillo identificar un dentado. El peinarlos te sirve inicialmente para conocer el módulo y siempre que no haya algo que te engañe, que puede pasar. Luego vienen las sorpresas. Sólo según DIN para 20 º hay diez perfiles de referencia de fresa madre diferentes recogidas dentro de dos DIN diferentes para el perfil de fresa (DIN 3972 y DIN 58412) y que derivan en tres DIN diferentes para el del dentado con sus diferentes versiones (es una más pues el DIN 58412 nos da los dentados recogidos en el DIN 58400 y en el DIN 867). Entre ellos siempre varían varios parámetros (altura total del diente, altura de cabeza, si es cruzador o no,... A todo esto hay que sumarle los perfiles de paso diametral. Añádele a eso todas las posibles modificaciones habidas y por haber (por ejemplo, que el fabricante utilice dentados de altura mayor de la normal) y encontrarás que, aunque puedas conseguir un dentado que se parezca al que te han dado, no necesariamente irá bien, pues es probable que sea diferente en algún punto, aún siguiendo norma ambos casos (el original y la copia). Por si eso fuera poco, la normativa suele dejar la puerta abierta a ciertos parámetros (algún radio de acuerdo, por ejemplo) por lo que cada fabricante de fresas tiene alguna variación con los demás.
Hacer ingeniería inversa en engranajes no es precisamente sencillo. Es fácil conseguir algo parecido a lo que te dan, es cierto, y si fabricas ambas piezas del engranaje (piñón y rueda), es relativamente sencillo, basándose en lo que te dan, hacer algo que funcione bien. Ahora, hacer la conjugada de una rueda o piñón dados y que funcione correctamente, a veces es más cuestión de suerte o de olfato que de otra cosa.