En algunas ocasiones en los motores de las lavadoras modernas, con escobillas se me ha dado el caso de que se han comunicado por el grafito que desprenden las escobillas, se hace un polvo tan fino y pegajoso que forma una película conductora. Si no se ha carbonizado el aislante del bobinado volviéndose conductor con agua a presión y un detergente no caustico, Mistol o similar he podido devolverlos a la vida, funcionando perfectamente y sin problemas. Eso si hay que secarlo muy bien, primero con aire a presión y después en horno, no superando los 100 ó 120º para no dañar las partes plásticas y el barniz, aunque este aguanta unos 150º sin perder facultades.
Un saludo