Muchas cosas he conseguido hacer con el torno, tanto buenas como malas.
Empezaré por las últimas. Me he cargado mi primera herramienta, la de refrentar, seguramente por no estar todo lo centrado que debiera. También al cambiar el ángulo del carro de refrentar, una de las dos tuercas que lo fijan creo la he pasado de rosca, y no creo que haya apretado tan fuerte.
He usado una herramienta de 12 mm y cuando he querido aprovechar toda en el portaherramientas poniendo 4, me he encontrado que sobresalían mucho y chocaban al girar contra diversos componentes. Uno de ellos, la tapa de protección de el mandril, no ha durado ni medio telediario y ya está quitada. Como por el trabajo estoy más que acostumbrado a usar EPIs, he llevado gafas y guantes todo el rato.
Tornillo: coméntame cuál es el ídem que me diches pues a la derecha del carro veo tres tornillos allen, uno encima del otro.
También hay dos tornillos que sobresalen en la parte izquierda del carro, en la parte superior, que no sé para qué sirven.
Las buenas, que he probado muchas cosas, básicas, basiquísimas pero que me han hecho disfrutar como un enano. Refrentar, cilindrar, hacer surcos, cortar. Salvo por las dimensiones, producto del material de partida, un tornillo, he conseguido hacer una punta de trompo con los ángulos y formas deseadas partiendo de menos que cero al tener que cilindrar y refrentar previamente el tornillo.
Por otra parte he llegado al convencimiento total, que ya casi tenía antes, que no voy a hacer trompos en serie con este torno. Todo será pura artesanía.
Ya está puesta una pieza mayor para mañana seguir en la batalla.