El acero se puede fundir sin necesidad de demasiados recursos: es suficiente con alcanzar 1600ºC. ¿Cómo? Con un horno de suficiente potencia y envergadura. La temperatura de combustión del butano con aire es aproximadamente de 2000ºC. Si inyectas suficiente cantidad de mezcla butano-aire en la proporción estequiométrica adecuada en un recinto suficientemente aislado térmicamente alcanzarás casi 2000ºC, por lo que podrás fundir cualquier cosa con cuyo punto de fusión sea menor a dicha temperatura.
Ahora bien, la dificultad de la fundición del acero no estriba en alcanzar la temperatura adecuada, sino en el control de la aleación y en el proceso de moldeo. Para facilitar el proceso lo más práctico es partir de material de desguace de aleación conocida (si queremos acero estructural partimos de trozos de acero estructural). Aún queda el moldeo. El acero (común, pues al ser un material tan versátil hay aleaciones para todo) es un material de difícil moldeo. Su producción se limita a la colada continua en barras de dimensiones aproximadas y la posterior forja para obtener los perfiles de forma y dimensiones deseadas.
El acero no es un material adecuado para la fundición (casera e industrial), para esto están las fundiciones: hierro con alto contenido en carbono, silicio y otros elementos aleantes a fin de mejorar su colabilidad, sus características mecánicas y otras propiedades. Las fundiciones de la actualidad no tienen nada que ver con las de antaño. Hay aleaciones específicas para todas las aplicaciones y sus características mecánicas cada vez son más próximas a las de los aceros.
Si tu intención es obtener piezas por moldeo con buenas propiedades mecánicas usa la aleación de fundición más adecuada para tu aplicación. Si la aplicación es muy exigente y necesitas un acero en particular consigue un lingote de volumen superior al de la pieza terminada, dale forma mediante forja en caliente y remata mediante mecanizado; no hay otra opción.
Saludos.
Añado:
Las fundiciones artesanales se hacen en hornos de cubilote (las de baja calidad) o de gas (las de calidad algo superior). Las fundiciones de alta calidad se funden en hornos de inducción y se moldean mediante un método similar al de la cera perdida. Las aleaciones se obtienen a partir de lingotes o haciéndolas en el propio horno de inducción (el campo magnético se encarga de mezclarlo todo). Eso sí, lo que se funde en el horno de inducción debe tener una pureza igual o inferior a la deseada, pues no son adecuados para la reducción de impurezas mediante el soplado de oxígeno.
Los aceros convencionales y de alta calidad se hacen en hornos de arco eléctrico a partir de chatarra y arrabio. El proceso de conversión se hace en el propio horno mediante la inyección de oxígeno y otros gases, obteniéndose un acera con bajo contenido en carbono y alta pureza. La aleación se hace tras verter la colada en una cuchara y se mezcla mediante argón comprimido.