No utilizo químicos de relleno de ningún tipo.
Totalmente de acuerdo.
Uno de los criterios a seguir en toda restauración es la "reversibilidad"; y que si alguna vez interesa se pueda devolver la obra al estado anterior a la restauración
La pasta de madera de dos componentes es sumamente práctica, pero no deja de ser un añadido extraño, y lo que es peor: no se comporta como la madera. Con el tiempo termina dando problemas. Lo mejor es una pieza de madera, del mismo tipo y edad que la pieza a reparar, ajustada con paciencia de relojero, y eso me consta que lo tienes. El mejor adhesivo para estos casos es la antigua "cola de carpintero" hecha a base de colágeno de pezuñas, huesos y cueros. Con un poco de vapor se retiran perfectamente los añadidos sin alterar para nada la pieza
Como curiosidad te puedo decir que cuando se hizo la restauración de Las Tres Gracias de Rubens, el Museo del Prado Adquirió varios muebles holandeses del XVII, para desarmarlos y obtener el material donante para la base del cuadro.
El tema de la limpieza es bastante mas controvertido. Hasta ahora hemos convivido con una visión romántica, que pretendía dejar la patina del tiempo, todo ello debido a una frase de Goya, que decía que "El tiempo también pinta". Esto ha llevado a no tocar obras de arte en siglos, con el resultado que lo que vemos hoy dia, para nada es lo que el autor hizo en su momento. Para ejemplo, el propio cuadro de las tres gracias o la Capilla Sixtina, restauraciones muy criticadas en su momento por excesivamente limpias.
En tu caso, me parece muy correcta la opción elegida y el grado de limpieza que estas aplicando, quitando la roña y conservando la patina, sin restar ningún valor historiográfico a la pieza. En estos casos siempre es mejor pecar por defecto que por exceso. Muy buena también la idea de conservar aparte todos esos añadidos, nos cuentan la vida de la pieza y eso la enriquece.
Magnifico trabajo. Seguiré atento