El fin de semana pasado puse el horno en funcionamiento. Solo estuve fundiendo chatarra de aluminio, de modo que solo aguantó 800º durante aproximadamente dos horas. El cuerpo del horno ha aguantado perfectamente, pero la tapa, hecha totalmente de mortero refractario, despues de la jornada presentaba cuatro fisuras. A la próxima tapadera que construya, le haré cuatro juntas que despues rellenaré de masilla refractaria. ¡Hay que tener en cuenta las dilataciones y contracciones!
Sí me ha gustado el funcionamiento del quemador de propano, suave y fácil de controlar con la llave de paso. Con apenas presión produce una llama muy calórica. Aún no le he acoplado la turbina de aire, que ya se la pondré cuando vaya a fundir bronce.
El tamaño del agujero de la tapa del horno también ha resultado satisfactorio. En mi anterior horno, al ponerle la tapa la temperatura descendía, seguramente por falta de oxígeno que permitiese la combustión del propano. En este nuevo, al cerrar la tapa la temperatura aumenta.
El aislamiento con la fibra cerámica también me ha sorprendido. Despues de apagado, el descenso de la temperatura interior es muy, muy lento.
No me extiendo mas. La próxima vez haré fotos y las subiré
Saludos.
Andrés