Finalizadas las pruebas de idoneidad, voy a cambiar el sensor de efecto hall, que genera los pulsos para el tacómetro, pasando de usar el Melexis 90217, al Allegro A1120.
En principio, todo son ventajas:
Es más fácil de encontrar en España, tiene el mismo precio o menor, y genera unos pulsos de muy buena calidad, teniendo una respuesta muy clara a las variaciones del campo magnético.
Solo hay que tener cuidado en que la cara del imán que pasa por delante del sensor, sea la correcta, o no indicará ninguna medida. Pero esto se soluciona fácilmente dando la vuelta al imán (o imanes).
El motivo inicial que motivó el cambio de sensor fue la dificultad para encontrar en España los sensores Melexis, pero además a Pritt le dieron alguna pega, algo que se solucionó de raíz al substituirlos por los nuevos sensores.