Hace ya muchos años que el níquel se usa en transductores de ultrasonidos por sus propiedades magnetoestrictivas.
En mis tiempos de trabajo en los pesqueros de Barbate , y de Cádiz, las sondas detectoras, llevaban un transductor en el casco que era un conjunto de chapas de níquel apiladas exactamente como las de un transformador con una bobina alrededor. Al aplicarle los trenes de ultrasonidos, vibra y transmite los ultrasonidos a traves del agua. Los ecos producidos contra los bancos de peces o el fondo son recogidos por el mismo transductor que entonces actúa como receptor y presentados en un dispositivo visual.
Desde entonces ha llovido mucho (1966) y los que hay ahora, ya no se parecen en nada a aquellos artefactos.
Tambien he conocido transductores de hilo de níquel en las memorias sónicas de las primeras pantallas de ordenador de IBM.