Bueno, ya está hecho el "despropósito", con un resultado excelente. Os resumo pasos y conclusiones:
Las piezas eran pequeñas, poco más que una moneda de un euro y unos 10 mm. de espesor.
Al final he utilizado un soplete de fontanero de gas MAPP, que proporciona algo más de temperatura que uno de butano/propano. Según el fabricante a toda marcha llega a unos 1.400 ºC de máximo en la llama.
En la práctica, el acero se ponía al rojo claro/naranja, por lo que según la tabla llegaría a unos 900 ºC. A esa temperatura ya no se pegaba el iman.
Tenemos un durómetro bastante buenecillo, de manera que el resultado lo he basado en las medidas de dureza y su evolución.
En estado de suministro, el acero tenía una dureza 20 HRC, que coincide con la idea inicial de que se trata de un acero semiduro con porcentaje de carbono aprox. 0,4 o sea templable.
La primera prueba ha sido un temple con agua. Calentamiento a rojo-naranja durante unos segundos hasta que se homogeniza el color y baño en agua. Resultado 57 HRC. Más que suficiente para mi necesidad. La lima rebota contra este acero.
Segunda prueba, temple con aceite. Calentamiento idem y sumergido en aceite. Dureza resultante 49 HRC. Suficiente para mi aplicación y sin la sensación de haberlo sobreendurecido.
En principio tendría que hacer revenido, pero dado el tamaño de la pieza y su misión no me preocupa mucho que tenga alguna tensión. El consejo de un amigo es ponerlo media horita en el horno de la cocina a 250 ºC.
El resultado excelente para lo que yo necesitaba, aunque para algo más grande o de más responsabilidad, tendría que utilizar otros métodos, y utilizar un acero con "pedigrí", con una composición conocida.
Gracias a todos por vuestra ayuda.
Un saludo.
Jorge "aalbea"