Compañeros,
Dentro de unas pocas horas dejo mi pueblo para volver a casa. A ver que cara me ponen en aduanas, pues mi maleta viene llena por una parte, de ropa y regalos para mi niña y por otra de toda una ferretería industrial de cosas que he pillado por aquí. Traigo una horquilla de moto que me ha encargado un amigo, los botes de Loctite para el compañero Jordi, los electrodos de Antoni, brocas, punzones, galgas, un indicador que no pude dejar abandonado en tierras yanqui, etc. En fin, cada uno busca la tienda de recuerdos que más le convenga.
Al asunto. Después de un largo invierno y con los principios de la privilegiada primavera española al canto, creo que nos merecemos otra sesión de charla amena, y olor a aceite e hierros. ¿No os parece? Yo estaré bastante liado con la vuelta a la rutina esta semana que entra, pero si por mi fuera, podríamos encontrarnos el siguiente fin de semana o el otro. ¿Que día os viene mejor, sábado o domingo? ¿Alguien controla los
bunyols de bacalla? Creo que por las fechas que estamos no desentonarían.
Os dejo con unas ultimas fotos de mi pueblo. Primero, cosas del desierto, este bicho lo encontré en mi cama esta mañana. Personalmente, cuando encuentro una polizonte en mi cama prefiero que sea morena, pero toca adaptarse a lo que hay:

Ya que empieza a hacer menos frío (ahora que me voy), vuelvan a aparecer los pájaros. Bendita primavera.

Hasta pronto.