Porque necesito uno, porque me viene bien para aprender a soldar y porque es divertido, me he puesto a hacer un banco de taller.
El diseño es una estructura tubular de cuadrados, reforzada por todos sitios. Incluye una zona a la derecha, porque soy diestro, especialmente reforzada para convencimientos. O sea, para convencer al metal de que se doble, mediante la juiciosa aplicación de envites al mismo mediante el hábil uso de la energía cinética de un cacho de hierro con un mango.
También hay un refuerzo perimetral para las patas, y mi idea es mejorar este diseño con unas placas de distribución de la carga (sobre todo, la generada por los convencimientos) en una superficie más amplia.
La altura de trabajo es de aproximadamente un metro. He pensado usar un taburete en lugar de una silla o estar de pie. En mi viejo libro de pretecnología (¿alguien se acuerda?) se decía que con el puño bajo la barbilla, el codo debía justo rozar la parte superior del tornillo de banco. Para ello, un metro es la altura idónea.
El dibujo me lo ha hecho una amiga aparejadora. Yo no estoy tan suelto el CAD ni por asomo.
Las soldaduras... No voy a poner fotos de lo que llevo para que no me echen del foro

pero creo que irán mejorando. Al menos, las patas por ahora se tienen en su sitio.
He comprado unas escuadras magnéticas de soldar, marca
maico. Parece que van bien. Se colocan en su sitio a base de suaves convencimientos con martillo de náilon.
Y ya seguiré contando. Fotos, cuando termine de pintar (y por tanto, disimule las soldaduras) si venzo la perrez que me genera la extraña costumbre local al respecto.
Salud.