Bueno, aquí estoy otra vez.
Habeis visto en la foto anterior, una vez torneada la pieza excéntrica, que se ven unas zonas blancas. Esto no es ni más ni menos que masilla de chapista, que le puse para rellenar los huecos que quedaron de la brida inox que utilicé para rehacer la parte desgastada de la excéntrica, que tenía cuatro agujeros en esa zona. Esto solo es por una cuestión estética, para que cuando la pinte, se vea perfecta, ya que la zona por donde roza el rodamiento que levanta todo el sistema, si que es continua, sin tropezones, y encima de inox, que es durísimo.
Y hablando de pintura, me dí cuenta, cuando le quité toda la suciedad, que los interiores eran de color rojo, y me gustó, entonces decidí mantener ese color para esas zonas, incluida la excéntrica. Veamos algunas fotos:


Las patas por la parte de dentro:


Y estas otras partes también con interiores:

Ya con toda la pintura seca, empecé a unir las patas al cuerpo, y así acabar de pintar todos los interiores:


Y con esto ya acabé con el color rojo.
Ahora tenía que decidir cual color usaría para el cuerpo y las partes fijas.
Al final me decidí por un gris clarito:


El depósito de la taladrina:

Y la parte por donde corre el arco, que personalmente, es la que más me gusta de esta sierra, y que además es en esta pequeñita en la única que esta pieza es redonda, o más bien medio cilíndrica. Los otros modelos más grandes, tienen esta pieza cuadrada o rectangular.


Y una vez seco, lo monté para ver como quedaba. Ya sabeis, el ansia....


Ahora, ya no os canso más con la pintura, continuaré más adelante, y vamos a ver lo que más nos gusta, que es la reparación y ajuste de las piezas móviles.
Lo primero que hice, fue comprobar el estado del cabezal éste redondo que hemos hablado antes.
Lleva dos guías en cola milano, (en ángulo) ya que las otras dos guias rectas, son dos piezas que se atornillan a la parte de abajo, entonces en estas dos planas nos evitamos tener que tocar el cabezal, porque como es lógico, no se puede desgastar, ya que se desgastan los postizos que van atornillados.
Entonces pasamos a la acción, y tengo que decir que de las dos guías en ángulo, solo una se desgasta, ya que la de la parte de enfrente lleva ese postizo que sirve para ajustar la presión de la cola milano, en este caso lleva cuatro tornillitos para ese menester.
Total que en el cabezal solo tenía que rectificar una cara, que por cierto se había desgastado casi 2mm, que se medían perfectamente en el surco que había hecho el desgaste.
La buena noticia, es que tenía la parte que no se desgasta, que está completamente igual que salida de la casa, como referencia para dejar la cara de enfrente (la desgastada) con el mismo ángulo (contrario) y paralela a la otra.
El primer problema fue colocarlo en la fresadora en la posición correcta para poder fresar esa guía desgastada.
Pero como siempre, aparece el ingenio, y al final la coloqué y comprobé con el comparador, (usando siempre como referencia la guía de enfrente) y me dispuse a darle unas pasadas.
Y efectivamente, del principio empezó a comer la fresa mucho, y del final no comía nada, hasta que pasada tras pasada, siempre muy pequeñas para que no se caliente el material y se me altere por dilatación o contracción.



Hasta que se quedó perfecta. Lástima que no tenga fotos de todo, pero bueno, para más o menos verlo, supongo que sirve. Se perfectamente que no va a ser un tutorial de esos completos. Solo mi experiencia con la restauración de la sierra. Y así lo estoy contando.
Así quedó después del fresado, y por supuesto lo que toca es rasquetear esa guía de cola milano.

Es curioso que tan bien que parece que lo deja la fresadora, y sin embargo al pasarle la regla de precisión con el azul de prusia, salen defectos miles. Pero bueno, para eso está el rasqueteo.
Ahora vamos con las dos guías por las que corre el arco, por la parte plana de abajo.
También tenían mucho desgaste, como 1,5mm.
Esto ya es mas facil, porque se coloca muy bien en la fresadora. Las coloco en la mordaza, compruebo mil veces con el comparador, y con el nivel, para que quede la parte de arriba exáctamente paralela a la de abajo, asi que a por ellas:


Fijaos el desgaste que se aprecia a la derecha:

Y pasadas muy suaves, por lo mismo que he comentado antes, para que no se calienten las guías.


Y la otra guía:


De paso os enseño la luz led que le puse, ya hace bastante, a la fresadora. Es un circulo, que venden de China, para los faros de los coches, o sea que va a 12V, y simplemente le puse un alimentador de esos que llevan las bases de los teléfonos portátiles de casa.

Luego rasqueteé las dos guías poco a poco:


Después le tocó el turno del rasqueteo de la pieza postiza que sirve para ajustar la cola milano:





Después de mucho rasqueteo, o más bien entre medio, para descansar brazos, me cogí al arco de la sierra, que tiene por supuesto cuatro guías, las dos planas de abajo, y las de cola de milano de arriba. Cuando digo arriba o abajo, me refiero a la posición cuando está puesta en la máquina. Ya que en las fotos están las planas arriba:


Aquí también tengo buena noticia, y es que las dos caras planas de abajo, están paralelas entre sí, con lo cual solo tendré que rasquetear.
No es el caso de las de cola de milano. Ahí si que tuve trabajo, y mucho.
No solo tenían desgaste de casi 1mm, sino que se habían desgastado de manera que las dos caras (con ángulo contario) no estaban paralelas entre sí.
Aquí vuelve a hacer falta el ingenio, y me hago un montaje en la fresadora, para poder agarrar el arco, y os aseguro que no es nada facil.
Medidas con el medidor de ángulos, y también con el inclinómetro electrónico (que habeis visto en fotos anteriores):



Y ya con todo rasqueteado, a falta del último rasqueteo, que será con movimiento real, viendo las marcas que deja, y acabando el proceso, empiezo a montar, en principio las dos guías paralelas que van atornilladas:


Y luego coloco el arco, y lo muevo manualmente, par ver las marcas que deja, y acabar con el rasqueteo:


Problema, lo que engorrina el azul, pero bueno, no se puede remediar, ya lo limpiaré y le daré alguna pasada más de pintura.
Para los más puristas en las restauraciones, les diré que lo he pintado a pincel. Con buenos pinceles y buena pintura, queda muy bien. Que sino, no acabaría nunca, ya vereis en las fotos que queda bastante bien el trabajo de pintura.
Lo que si que he puesto el énfasis, es en dejarla perfecta de mecanica. Que lo que quiero más que nada es que corte muy bien, como debe ser.
Como en estas cosas, siempre salen más problemas, y ahora le toca el turno a la pieza (pletina) que ajusta la cola milano.
El caso es que al colocarla para poder darle el movimiento y probar si marca bien el azul, me doy cuenta que de tanto desgaste, de tantos años como tiene la sierra, y de tantas horas que habrá trabajado, el hueco que ha quedado entre el arco y el cabezal, es demasiado grande, o sea que se ha quedado pequeña esa pletina de ajuste.
Que midiendo el hueco, resulta que ahora debe de ser prácticamente el doble del grosor de la que llevaba la sierra.
Así que me dispongo a buscar un trozo de fundición para fabricar la nueva pletina de ajuste.
Gran problema. En mi desguace de cabecera, no encuentro nada parecido.
Pero al final encuentro una pieza muy grande, pero que tiene zonas de donde puedo sacar una pletina de fundición que sirva de donante:



Mirar donde corté el trozo que necesitaba.
Ya con la pieza cortada, le quito la pintura de la cara buena (que estaba rectificada) y de todas firmas la rasqueteo:


Ahora le tengo que hacer por la otra cara, el ángulo de la cola milano. Así que la monto en la fresadora, y le coloco una fresa con el ángulo exacto de la cola milano:

Fijaros la diferencia de grosor entre la pletina antigua y la nueva, y eso que aún podría haber sido 1mm más gruesa.

También tuve que hacer los tornillos de regulación de la pletina, porque los viejos estaban destrozados. Así que compré unos nuevos de rosca inglesa de 1/4, más largos de lo necesario, para cortar la cabeza, y hacerle la punta con el torno, y quedan así:
Y ahora tengo que hacerle los cuatro agujeros a la pletina, en donde entrarán las puntas de los tornillos, para sujetarla, asi que muevo el cabezal de la fresadora hasta el ángulo exacto de la cola milano, y me dispongo a taladrar los agujeros con un fresa del mismo diametro que las puntas de los tornillos. (en realidad fué al reves, le hice con el torno las puntas al diámetro de esa fresa que tenía)


Y coloco la pletina y la ajusto con los tornillitos:

Vereis en algunas fotos alguna pieza azul, pues este es el otro color que le he puesto, pero eso continuará mañana, que hoy me he pasado.
Buenas noches.