En los tornos convencionales, al no tener una velocidad de corte constante en m/minuto en el tronzado, se hace peligrosa la fase final, porque es fácil romper la placa, ya que esa velocidad de giro es siempre muy insuficiente.
Una alternativa es no pretender separar las piezas con la herramienta.
Faltando un poquito, un truquillo consiste en terminar simplemente cortando con la sierra de arco (a mano, con el torno parado, ojo)
El aspecto de las caras del tronzado nunca queda con buen acabado superficial y en muchas ocasiones es abombado, luego necesita un posterior refrentado de todos modos.
Salud