Lo que dice Seahawkibiza es muy importante: hay que conseguir que las últimas pasadas no sean "infinitesimales", pues por debajo de un espesor mínimo de pasada (que dependiendo del material es del orden de una décima), la cuchilla no corta material. Es decir, hay que ir aproximándose "desde lejos" al diámetro buscado.
Y añado: al final es muy conveniente decidirse por dos pasadas finas (pero no demasiado) de igual espesor en lo posible, porque así las deformaciones elásticas (de pieza, cuchilla, torno, ...) debidas a la fuerza de corte serán lo más iguales posible.
Pongo un ejemplo: queremos dejar un eje de 23,40 a 20,00 (lo más aproximado que seamos capaces). Vamos dando pasadas de desbaste (una o varias, según pueda nuestro torno) hasta, por ejemplo 21,20 (más o menos). Paramos, afilamos la cuchilla y damos otra pasada fina. Medimos con el micrómetro, sin volver a mover ya más la cuchilla. Supongamos que nos mide 20,77. Nos faltan 0,77. La mitad son 0,385. Avanzamos 39 centésimas con el nonio del carro transversal. Volvemos a medir con el micrómetro. Nos mide 20,41 (por ejemplo). E intentamos, con la máxima atención, avanzar esas 41 centésimas para la última y definitiva pasada. Y a tener suerte.
Naturalmente, tendremos más posibilidades de conseguir lo que queremos si tenemos bien ajustado el torno: la alineación del cabezal, etc.
El ir dando sucesivas pasaditas de una centésima cuando nos faltan unas pocas es un desastre.