Vamos a ver, para la mayoría de las aplicaciones que se pueden hacer a torno e incluso a rectificadora "normal", las centésimas son unidades de medida muy aceptables. Incluso en mecánica de vehículos, tan solo algunos ajustes excepcionales, como los pistones de las bombas de inyección necesitan las micras.
Hoy en día, un calibre digital centesimal no es ya asequible, sino baratísimo, al igual que los micrómetros de exterior (los he visto hasta en el chino por 9 euros). Para medidas interiores, hay que gastar algo más de dinero o utilizar métodos más ingeniosos (introducir un cono marcado con rotulador permanente y medir el diámetro que se marca con el micrómetro, por ejemplo).
Tengamos en cuenta que una centésima son 10 micras (ya se que es obvio, pero a veces hay gente que se lia). Un ajuste deslizante muy habitual, como por ejemplo el H7- h6 para un eje de 20 mm. tendría unos límites de 0 a +34 micras, lo que equivaldría en centésimas a 0 a +3,4.
Para asegurar este ajuste, el agujero debería tener unas dimensiones con tolerancia H7 respecto a la nominal, es decir mínimo cero máximo de 21 micras, 2,1 centésimas o en el caso de nuestro instrumento máximo dos centésimas. Resumiendo, entre 20,00 y 20,02 mm.
En el caso del eje, la tolerancia sería como máximo de 13 micras, o sea 1,3 centésimas o en el caso de nuestro instrumento 1 centésimas. Resumiendo entre 19,99 y 20,00 mm.
Sumando el error máximo y mínimo de agujero y eje, en teoría tendríamos 0 a +34, pero como no podemos apreciar estas medidas tan exactas, con las aproximaciones propuestas tendríamos 0 a +30, dentro de las cotas de tolerancia.
Por otro lado, un error común entre todos nosotros es decir que bueno, si mi tolerancia es de 15 micras, dejo el nonio del micrómetro a mitad entre dos marcas. Esto es posible y estoy seguro de que todos lo hacemos, pero a nivel técnico es inaceptable, ya los instrumentos de medida, por diseño no pueden garantizar medidas por debajo de la mínima división.
Por supuesto, si disponemos de un micrómetro milesimal (relativamente asequibles en equipos digitales), pues podemos ajustar mejor, sobre todo más cómodamente, sin hacer redondeos, especialmente en diámetros pequeños con tolerancias muy esmeradas, pero para uso general podemos adaptarnos a la mayor parte de las tolerancias con instrumentos económicos.
Por otro lado, comentar que los calibres digitales son un poco "mentirosos"... marcan hasta las centésimas, pero dependen mucho del operador (lo que "aprieta") y de su calidad de construcción. Yo me fío, dos centésimas arriba-abajo en el caso de un calibre de calidad o con uno barato pero comprobado con alguna cala patrón que tengamos, pero en general los económicos son de una calidad de fabricación muy pobre, y la precisión no es mucho mejor que en los modelos de nonio convencional. En "números gordos", yo he utilizado calibres digitales que dan errores de más de 5 centésimas por arriba y por abajo, más aún si los utilizan varios operadores distintos.
Por último, un caso gracioso. Tenía el año pasado un alumno que cuando medía la pieza me enseñaba el calibre y me preguntaba si estaba bien, y generalmente la medida era correcta, pero cuando le corregía las piezas siempre se quedaba por debajo, bastantes décimas, hasta que vi que medía la pieza poniendo el instrumento "de canto" y lo iba moviendo hasta que le salía lo que marcaba el plano, y luego me lo enseñaba. Cuando le dije que lo estaba haciendo mal, su respuesta era que con mi sistema era mucho más dificil obtener las medidas que con el suyo.
En fin, espero no haber metido la pata en los cálculos y que este rollo se entienda.
Un saludo a todos.