Hola a todos.
A pesar de que, como algunos sabéis, tengo un gran horno eléctrico, he decidido hacer otro de carbón ¿Por qué? En primer lugar porque el eléctrico es, precisamente, demasiado grande para fundir metales, lo cual es un desperdicio de energía. En segundo lugar, es muy lento. Esto en una ventaja cuando se trata de cocer cerámica (que fue para lo que se creó) pero desesperante y hasta perjudicial para fundir metal. Por último, pero no menos importante, las consideraciones anteriores hacen que fundir un par de kilos de aluminio salga por un ojo de la cara.
Además el horno eléctrico llega tan solo a 1.300 grados y me gustaría fundir acero (si el crisol aguanta). Este ha sido el motivo de la alimentación de aire forzada y precalentada.
En su construcción y tamaño es similar a los hornos que ya han hecho varios foreros, así que poco voy a aportar de nuevas. Se diferencia en que no tiene resistencias eléctricas y en las cuatro aberturas inferiores de entrada de aire.
He pensado meterle el aire precalentado usando cuatro pistolas de aire caliente, de esas que valen 7 € cundo están de oferta en el bricotal, tienen una potencia de 1,5 Kw y un caudal similar al de un secador del pelo. Por ahora tengo solo tres y a lo mejor son suficientes.
Bueno os pongo unas fotillos del proceso:

Este es el bidón que utilicé, es de unos 50 litros y creo que sirvió para almacenar petróleo (tiene grabada la palabra CAMPSA) allá por los tiempos de Isabel II.
En la siguiente foto se ven los cuatro tubos de inox para entradas de aire y las tres patas.

El fondo de ladrillos refractarios, son de los de barbacoa.

Este es el material que utilicé como aislante para mezclar con el cemento refractario, se llama arcilla expandida y son bolillas que no pesan nada. Además es muy barato.

La mezcla de cemento y bolillas, a partes iguales en volumen.

El fondo ya puesto.

Esta es la única parte que es un poco más delicada: el primer piso de ladrillos refractarios interiores. Los sujeté con alambres por fuera (que ya se quedaron definitivos) y con tablillas por dentro. Luego se tiré unas pellas de cemento para sujetarlo todo. Le dejé los huecos para los tubos de aire, por eso los ladrillos estrechos se ven levantados.

Cuando el cemento ha tirado, se pone en el bidón y se echa la mezcla.

Se pone el segundo piso de ladrillos, este es más fácil porque nos ayuda el primero, aunque también hizo falta alguna que otra tablilla. Se termina de rellenar.

Para la tapa uso otro cacho de bidón. Y hasta le pongo asas.

Le hago un agujero a la tapa para ponerle un tapón.

Ladrillos preparados.

Y horno hecho, Ahora solo falta esperar a que se seque bien,

Salud.