Pues sí, eaionin y magirus: lo habéis clavado. Lo que tiene "entre las piernas" es sitio, un sitio valiosísimo. Y la forma de aprovecharlo es montar ahí una cajonera en cuyos cajones poder guardar todos los diversos trastos: brocas, cuchillas, fresas, llaves, etc., etc.
Opté por poner muchos cajones, en lugar de pocos, a cambio de ser de poca altura. Pero como las cosas a guardar suelen ser de pequeño tamaño (fresas, brocas, llaves), pues con tener unos cinco centímetros de altura libre cada uno bastaría. Al final el diseño fue con cinco cajones bajitos pero muy anchos y profundos y otro más, en la parte de abajo, algo más estrecho (por la forma de las patas del torno) y más alto, para los trastos que por altura no quepan en los otros. Bajo este cajón, dejo un sitio libre, con la misma altura de las zapatas (unos 7-8 cm) para el futuro freno del torno, que algún día haré (a saber cuándo), pues tal como decís (soyjulio, rafa001 y lote), es un buen accesorio.
Como se verá en las últimas fotos, la cajonera tiene la cara frontal inclinada, de forma que tiene más profundidad en la parte superior, para evitar que el primer cajón quede parcialmente tapado por la bandeja de la taladrina y, a la vez, para que los cajones inferiores no sobresalgan demasiado, molestando a los pies, al usar el torno.
Así que el verano pasado me puse manos a la obra:
Lo primero, la estructura del mueble. Aquí probando que todo encajaba bien en su sitio:

Tanto los laterales de los cajones como los frentes, están hechos de madera maciza de haya. Es una madera muy agradecida. Se trabaja muy bien y lo hecho con ella queda francamente bien. Los fondos de los cajones son de DM (una especie de aglomerado de cartón), de solo 7 mm de espesor.
Los frentes de los seis cajones, una vez cortados y cepillados, con ángulos un tanto raros.

Taladrando los laterales, para los toritos de unión. Un detalle curioso es el retrovisor negro que se ve sobre la mesa, a la izquierda. Es para controlar la horizontalidad del taladro, con ayuda de la regla blanca. Si no, resulta imposible (al menos para mí) controlar a la vez la orientación de la broca en los dos ejes. Echando un vistazo de reojo al retrovisor se ve si hay que subir o bajar algo el taladro:

Toritos puestos:

Haciendo ranuras a los frentes de los cajones, con la sierra circular y el montaje que se ve, para conseguir el ángulo preciso:

Los cajones ya montados y operativos. Pero faltan detalles. Así es como lo dejé al final del verano pasado:

Y hace unos días, retomé la cajonera. Le hice las tapas a los cajones, los laterales de la cajonera, repasé todo, lijé y barnicé. Aquí tras dar la segunda y última mano de barniz:

En esta foto se ven los laterales de la cajonera, con las guías de los cajones. Estoy colocando unos taquitos, recubiertos de fieltro verde. Su misión es la de evitar el paso del polvo:

Montaje definitivo. Se ven las tapas que tiene cada cajón: unas láminas de contrachapado, sujetas con cinta de embalar (a modo de bisagras) a unas pletinas de alumnio que van encajadas en unas ranuras de los laterales. Estas tapas están también para evitar (en lo posible) que entre en los cajones ese polvo asqueroso que nunca falta en el taller, por culpa de la radial, el esmeril, la lijadora, etc. Cuando se cierra un cajón, la tapa desciende y cierra por su propio peso. Cuando se abre el cajón, los laterales en forma de cuña empujan la tapa hacia arriba, quedando ocultas y encajadas bajo el fondo del cajón superior.

Sellando las uniones de las diversas piezas de la parte trasera, con la misma idea de ponérselo difícil al polvo que quiera llegar a entrar en los cajones. Bajo la base de la cajonera se ve (a la izquierda) uno de los dos tetones de madera que encajan en dos alojamientos que van atornillados a los soportes laterales del cajón inferior al fondo, facilitando el montaje y desmontaje de la cajonera.

Montaje definitivo del mueble, entre las "piernas" del torno:

La cajonera se sujeta solamente con dos tornilos a las dos piezas laterales que soportan el cajón inferior, que a su vez van atornilladas sobre las zapatas. En la parte del fondo la cajonera queda sujeta por los dos tetones que comentaba más arriba.

Poniendo una tira de burlete a los laterales de la cajonera. Realmente la cajonera no toca al torno en ningún punto (salvo esas tiras de burlete), para evitar que se le transmitan vibraciones. Solamente va sujeta, mediante cuatro tornillos largos (y tacos) a las dos zapatas de las patas.

Atornillando los laterales:

Y una vez atornillados los seis cajones a las guías, la cajonera está (¡por fin!) terminada. Se ve bajo el cajón inferior el hueco reservado para el futuro pedal del freno:

Gracias a las guías de extensión total, cada cajón sale completo. Las guías son muy fuertes y soportan bien el mucho peso que van a llevar:

Los seis cajones desplegados:

Detalle en el que se ve cómo al sacar un cajón, sus laterales obligan a la tapa a levantarse. Cuando se cierra, la tapa baja y descansa sobre el fieltro verde:

Y otra foto más, por si había pocas:

Espero que os haya gustado la "Conquista del Espacio".