Bueno, por fin me he animado a llevar a cabo el rectificado de las garras del plato del torno, que buena falta les hacía.
Para ello me he tenido que preparar una especie de rectificadora de interiores, que pongo como
proyecto aparte.
Luego, para usar el
método que expuse en el post de rectificado de garras tenía que conseguir tornear una ranura circular en la cara frontal de las garras. Como están templadas, no iba a ser tarea fácil.
Cogí una cuchilla de plaquita soldada, con mango de 25mm, que tenía arrinconada, porque ya estaba prácticamente agotada. La afilé con la forma precisa: un trocito de plaquita estrecha, saliendo en voladizo por la parte frontal, con un frente de unos 2 mm y un ángulo de desprendimiento ligeramente negativo, para resistir los tremendos golpes que le esperaban:

Y la verdad es que los resitió como una campeona. El torneado de la ranura fue un episodio realmente violento. Me recordó a cuando era pequeño y veía el "desfile de la Victoria" (la de Franco), cómo retumbaba la calle Vitoria de Burgos ante el paso de los carros blindados (menos mal que no era chica, si no se me hubiesen caído las bragas con el tremendo temblor que provocaban).
Pero poco a poco se fue consiguiendo el torneado de la ranura, con el montaje más rígido que pude: la cuchilla saliendo lo mínimo de la torreta y el charriot un poco retrasado, para que los golpes fuesen lo más directamente posible al carro. Las garras estaban inmovilizadas apretando un pequeño disco de unos 35 mm:

Al final quedó una ranura de unos 3,5 mm de ancho y 3 de profundo. Con un diámetro exterior de unos 71,5 mm
Lo que comenté de usar como anillo de presión la pista exterior de un cojinete no es necesario en absoluto. Vale de sobra con un anillo torneado con pestaña, como este que me preparé:

Eso sí, es conveniente que sea de un diámetro un poco inferior al de la ranura, para que esta apriete al aro solamente en la zona central de la garra. El que usé lo hice a partir de una galleta de redondo de 70, quedándose al final con un diámetro exterior de 69,6, que encaja perfectamente en la ranura:

Para esta tarea de rectificar las garras, lo lógico es montar la rectificadora que uno se haya podido preparar, en el charriot y avanzar, durante el rectificado, con el carro principal hacia el plato. Pero resulta que yo tengo las guías de la bancada que necesitan también un rectificado, por lo que no son de fiar para torneados de precisión. Así que la alternativa es usar el charriot, asegurándose de que queda bien alineado con el eje de giro real del plato.
Para esta alineación precisa viene muy bien el famoso
método del padre de Rollie para el que se emplea una barra que, aunque no se necesita que sea recta del todo, si viene bien (aunque tampoco es imprescindible) que sea bien redonda con el mismo diámetro en todo su largo.
He usado un trozo de barra calibrada y cromada, que he comprobado con todo cuidado con un micrómetro, verificando que su diámetro es prácticamente idéntico en todas sus zonas y orientaciones: siempre me dio valores entre 19,975 y 19,980 mm (menos de media centésima la mayor diferencia encontrada). Además su calidad superficial es excelente, lo que ayuda a que deslice bien sobre ella la punta del comparador, sin botes:

Con este método, alineo con todo cuidado el charriot, de forma que la traslación del carro orientable sea bien paralela al eje de giro del cabezal, lo que se consigue cuando la media entre las lecturas máxima y mínima del comparador en una zona próxima al plato sea la misma que en una zona más alejada. Lo hago midiendo estas lecturas a unos 15 mm de las garras y a unos 100 mm:

Aprovecho para tomar nota de la calidad (la malísima calidad) del centrado actual de una barra buena en las garras del plato antes de su rectificado, para poder compararlo con el que tenga después. Hago lecturas independientes apretando la barra usando cada una de las tres bocas de apriete del plato. Con ello compruebo que la que mejor centra (la menos mala) es la que lleva troquelado un "0", por lo que es la que usaré para todos los aprietes, teniendo en cuenta
lo que indicó tor_nero de usar siempre el mismo piñón. Los resultados de estas lecturas los pongo al final.

Una vez que ya tengo la rectificadora lista y el charriot bien alineado, rectifico la muela, con una barrita de esas que tienen varios cristalitos de diamente. La monto sujeta a uno de los listones metálicos de la luneta fija, lo que me permite ajustar su altura y con el carro y el charriot rectificar la muela con todo cuidado:

Desmonto las garras para una limpieza detallada de las guías del plato, de la espiral y de las dientes de las garras, vigilando bien que no quede ninguna viruta "polizona" atrapada que arruine la precisión de la operación.
Aprieto con fuerza (más adelante comprobaré que esto es un error) las garras con la llave en la boca cero y con el anillo colocado en la ranura. Coloco trapos protegiendo las guías de la bancada:

Para poder controlar mejor el avance del rectificado, pinto con tippex el canto interior de las garras:

Y con ello ya está todo listo para empezar la fiesta de las chispas. Mediante pasadas finas (de unas dos o tres centésimas en diámetro), girando el plato a unas 75 rpm y la rectificadora en marcha (creo que va a unas 22.000 rpm), voy comiendo poco a poco el canto interior de las garras, avanzando hasta el fondo con el charriot y luego retrocediendo:

El sargento que se ve al final sujeta un tope de madera, para mantener el carro principal siempre en el mismo sitio, avanzando y retrocediendo siempre con el charriot.
Durante unas cuantas pasadas, solo se comía algo de dos de las tres garras, estando la tercera sin enterarse, de lo mal centradas que estaban. Por esto y otros síntomas me resulta obvio que a lo largo de su azarosa vida, este torno ha sufrido varios episodios de malos tratos.
Finalmente va avanzando el rectificado de las tres garras. En esta foto se ve como en una de ellas ha quedado rectificada la mitad interior. Aún le queda la parte derecha, aún de blanco:

Finalmente, las tres quedan rectificadas hasta su borde frontal. La operación ha terminado:

Desmonto el chiringuito y a probar. Y veo que, efectivamente, las garras han quedado con el "vicio delantero" que se buscaba: aprietan más del borde exterior que del interior...
Pero me he pasado mucho con el vicio: el tacto de apriete es malísimo. Hay que apretar fuerte la llave para que llegue a agarrar a la barra también del fondo. Es imposible conseguir ese tacto por el que, cuando colocas la barra y vas poco a poco apretando la llave, intentas y medio consigues que la barra quede bien centrada y alineada. Tal como han quedado las garras, aprietan tanto de fuera sin llegar a tocar en el fondo que no hay manera de dejar las barras medio bien cogidas. Un desastre.
Dándole vueltas, imagino que el error es haber apretado fuerte las garras contra el anillo antes del rectificado. Puesto que el anillo está justo en el borde exterior de las garras, un apriete más suave ya consigue el "vicio delantero" razonable.
Así que vuevo a verificar el alineamiento del charriot con el comparador: está bien. Vuelvo a pintar el canto interno de las garras con el tippex. Aprieto las garras en el piñón cero contra el anillo puesto en la ranura, pero ahora mucho más suave. Y vuelta a empezar. Como la mayoría del trabajo está hecho, en unas pocas pasadas más, quedan de nuevo rectificadas. Empieza la muela ahora por comer y quitar el blanco del tippex en la zona exterior y en unas pocas pasadas termina limpiando hasta el interior.
De nuevo desmonto el telar y pruebo a agarrar la barra. ¡Bien! Ahora el tacto es excelente. Siguen las garras apretando antes de fuera que de dentro, pero ahora, según se va apretando poco a poco la llave con la mano izquierda se puede ir recolocando la barra con la derecha notando como queda ajustada bien entre las tres garras, razonablemente bien centrada y alineada. ¡Fenómeno!
Fotos de las garras antes y después del rectificado. Antes:

Y después:

Vuelvo a hacer mediciones con el comparador:

Y las lecturas son contundentes. ¡Ahora sí que sí!. ¡Bieeeeen!
Ya animado, aprovecho para rectificar también la cara frontal de las garras que, como se ve en las últimas fotos, estaba muy rayada y desigual. Monto la rectificadora un poco torcida, de forma que trabaje la muela solo por la zona periférica de su cara frontal, refrentando, retrocediendo con el carro transversal:

Aspecto final, tras el "refrentado":

Y para acabar, una tabla con las lecturas antes y después del rectificado. En cada caso, están anotadas las lecturas mínima y máxima del comparador, en centésimas de mm, y la diferencia entre estas. Tanto en un punto próximo (a unos 15 mm de las garras) como en uno alejado (a unos 100mm). Hay lecturas apretando la barra en la boca 0, en la 1 y en la 2. Y en cada una, tres lecturas, aflojando las garras entre una y otra y girando la barra más o menos un tercio de vuelta, apretando de nuevo.
