Continuando con el tema de los inverter o VFD (Variable frequency drive), para los que no los conocen, son aparatos electrónicos que convierten la corriente de entrada (220 monofásicos o 380 trifásicos) de frecuencia fija (50 Hz), en 220 trifásicos o 380 trifásicos de frecuencia variable.
Esta frecuencia variable, dependiendo del modelo de inverter, puede ir desde 0 Hz a un máximo de 120-600 Hz.
Todos los inverter se pueden adaptar al motor y tipo de trabajo a realizar por medio de Parámetros. Hay inverters muy sencillos y hay inverters muy complejos. El Hitachi J100 que tuve primero era de los mas sencillos y el Siemens Micromaster 440 que tengo ahora, es quizá el mas complejo que haya con cientos o quizá miles de parámetros. Tiene incluso una rutina que permite adaptar dinámicamente el inverter al motor. Tarda unos 10 minutos en ejecutarse y aunque el motor no se mueve, suena como un equipo de resonancia magnética.
Hay que decir, que un inverter no tiene nada que ver con un controlador como el de la BF20, simplemente no son comparables a pesar de que los dos regulan la velocidad de un motor. Como ventaja adicional, los inverters están protegidos contra casi cualquier
circunstancia anómala (sobretensión, sobrecorriente, cortocircuito, apagado inesperado, etc, etc)
Hay varios tipos de inverter, unos mas modernos que otros. Unos están diseñados para
controlar bombas y ventiladores (tipo V/F) y otros para cargas de par constante
(sensorless vector). Estos últimos son los ideales para máquinas como las nuestras.
Los más modernos, pueden programarse para cualquiera de los dos métodos de control.