Efectivamente, pitchi: repasando esa primera foto se ve con claridad que en tu taladro el ángulo de la espiral del sinfín que irá fijo a la manivela no se compensa (como es en el mío) inclinando el eje de la manivela, sino inclinando los dientes de la cremallera (y seguramente con un piñón con dentado helicoidal). Vamos, que tenía razón fresador 1.
La forma de hacerla sería:
- Medir lo mejor posible el ángulo A de inclinación de los dientes (que será de unos pocos grados, no más de 5, según la foto). Para ello, si no tienes otra cosa mejor, yo lo que haría es sujetar entre dos de los dientes sanos, un tramo de varilla calibrada que asiente bien en los costados del hueco entre dientes. Para mantenerla fija, un sargento que apriete desde el lado contrario de la columna. Una vez sujeta la varilla, vas tanteando con plantillas (primero de cartulina, finalmente mejor de metal) hasta que consigas que ajuste, asentando bien en el plano superior de la caja de la manivela y la varilla.
- Medir el paso p de la cremallera, en dirección perpendicular a los dientes. Seguramente sea el producto del número pi (3,1416) por un número "redondo" (el módulo M del sinfín y del piñón). Por ejemplo, si el módulo M del piñón es 2, el paso de la cremallera será: p = 2·pi = 6,2832 mm. Ese módulo casi seguro que será un número tal como 1,50 - 1,75 - 2,00 - 2,25 - 2,50, etc. (aunque también podría ser un paso "imperial" y ya es más lío).
- Preparar una fresa (si no la encuentras hecha) que sea algo así como una broca cónica, con un ángulo de punta de 40 grados (20 a cada lado del eje), pues ese es el ángulo de presión normal de los engranajes actuales y, casi con seguridad, el que tienen los dientes de tu cremallera, según parece en la foto. Con un poco de maña te la preparas tú mismo rectificando previamente la muela del esmeril, de forma que tenga los filos bien rectos. Como a mano es muy difícil conseguir que trabajen los dos filos, con que dejes uno bien es más que suficiente. Puedes partir de una fresa o, simplemente de una broca. Si consigues redondear un poco el extremo del filo, pues mejor que mejor. Conviene que el fondo de los huecos de la cremellera tenga algo de radio (muy poco, pero algo), pues trabajará mucho mejor que si queda arista viva. Si ves que no eres capaz de hacértela tú bien, acude a algún profesional de los que afilan herramientas. Le explicas lo que quieres y para él será pan comido afilarte (fabricarte) una fresa así.
- Prepararte un lateral para apoyar la cremallera sobre él. Este lateral se sujeta en la mesa de la fresadora a lo largo, pero algo torcido hacia la izquierda (visto en planta) de forma que forme con las ranuras de la mesa el ángulo A medido. Sujetas la pieza que será la cremallera en la mesa de la fresadora, apoyando con el lateral. De esta forma, cuando desplaces la mesa en dirección y, la herramienta se moverá con respecto a la pieza tallando los huecos entre dientes en la dirección correcta.
- Y a tallar los dientes:
El primero donde te dé la gana: simplemente bajando la fresa un poco, y avanzando la mesa en el eje y (acercándose a tí). Seguramente cada diente tendrás que hacerlo en varias pasadas, subiendo un poco la mesa cada vez. Una vez que tengas tallado un diente, avanzas la mesa en el eje X (hacia la izquierda o la derecha), el paso p de la cremallera.
Como no podrás hacerla toda de una vez (es demasiado larga), convendría que preparases un tope que quede sujeto al lateral para que, en cuanto tengas que mover la cremallera parcialmente hecha, puedas "congelar" la posición de partida. Usando una zona sana de la cremallera vieja, la asientas sobre la nueva, tomas referencia con el tope ajustable, sueltas la nueva, la desplazas y, para sujetarla de nuevo usas el tramo de la vieja ajustada al tope, para que el empalme sea de precisión (bueno, en la medida de lo posible).
Un detalle importante: no sueltes ni el lateral ni el tope de la mesa de la fresadora hasta haber comprobado que tu cremallera nueva funciona. Si te queda justa (se agarrota el engranaje al darle a la manivela), tendrás que repasarla, subiendo algo más la mesa para una última (o penúltima pasada

). Y para ello te vendrá bien tener lateral y tope en posición.
Y paciencia (mucha paciencia).
A ver si hay suerte. Seguro que puedes.