CAP 02
Bueno, continúo con el trabajo. Espero que en la parte anterior me haya explicado convenientemente. También espero que, si tenéis dudas sobre cualquier parte del proceso, si no veis alguna foto claramente o no entendéis el funcionamiento de alguna pieza en especial o herramienta, me lo hagáis saber y yo me extenderé (¡más!) sobre el particular. También sería muy deseable que algún relojero de verdad sancionara lo que estoy haciendo.
Una cosa importante: este procedimiento no es el ortodoxo. Si existe un rubí colocado en alguna parte es porque es necesario. El rubí es más duro que el buchón de latón por supuesto, pero los pivotes no van a estar sometidos a fuerzas laterales: la rueda de escape es la última del tren. El rubí con su aceite ofrecerá un coeficiente de rozamiento menor. El pivote para el rubí es de algunas centésimas de diámetro, el que yo hago rondará los 0.28 mm que me manda el orificio del buchón. Pero funcionará y latirá, tic-tac, de nuevo. Por cierto es curioso que oigamos tic-tac cuando no hay ningún elemento que haga tac, todos son tic, o dicho de otra forma siempre es la misma pieza y del mismo material la que golpetea. Creo que es nuestra negación del “continuo” por la necesidad de ritmo, la que nos hace percibirlo así.
Ya no me llevo muy bien con las cámaras de video y mi Sony me ha fastidiado todas las tomas que había hecho. Me ha estropeado gran parte del trabajo que además ha sido incomodo. Tenía que trabajar para la cámara y era difícil pues al llevar un ocular tengo que acercarme mucho a lo que estoy haciendo, entrando continuamente en campo.
A continuación ahí va un croquis que resume el proceso siguiente. Como ya dije no sé utilizar ningún software de CAD o CADD, por lo tanto lo hago a “mano alzada”: me gustan los lápices, los sacapuntas de manivela (¡quién pudiera tener uno de “El Casco”!) y las gomas de borrar. El olor de la madera de cedro de los lápices y el de las gomas me lleva directamente a la niñez.

Ya tenemos nuestro eje exento. Instalamos nuestro tornito y buscamos una pinza (collet) de la medida apropiada para que pueda apretar sobre el eje. Tenemos que situar la pieza con el piñón lo más próximo posible a la pinza. Como el eje es cónico la pinza no podrá sujetarlo en toda su longitud y podría cabecear, pero al estar “pegado” a la misma eliminamos este problema. No se debe apretar mucho la barra de tracción (draw bar) pues se puede deformar la pinza.
Un inciso en este momento para contar que en este proceso anterior o en el próximo, es cuando suelo perder la pieza que estoy haciendo. Normalmente al cogerla con las pinzas para introducirla en la abertura de la pinza del torno, o bien al sacarla, me ha ocurrido que se resbala y salta…la sangre se me hiela, no respiro y aguzo el oído para intentar oír donde cae, ¿encima de la mesa?¿en mi ropa?¿en el poco pelo que me queda?¿al suelo?: ¡a la mierd…! Un 55% de veces la encuentro pero el 45% va a parar al limbo de los trabajos incompletos. Recordad que en este caso concreto hablamos de un cilindrito de 3,4 mm de longitud o menos…
Instalamos el soporte de herramienta “al aire” y cortamos un poco de las alas del piñón para hacer el espaldón y después cortamos el pivote. La herramienta de corte trabaja en la posición que se ve. La altura se encuentra por aproximaciones pero es al centro aprox. El buril de vidia corta muy bien pero es difícil afilarlo. En la siguiente foto a la izquierda podemos ver la superficie rómbica del buril y aunque no se aprecian, los bordes están muy levemente “matados” para que actúen como “rompevirutas”. El dedo índice apoya sobre la herramienta y la guía. Se trabaja con la cara “pegada” al trabajo, unos 8-10 cms, y en mi caso con ocular. El pivote queda sobre-medida pues hay que terminarlo en los siguientes pasos.

Retiramos el soporte de herramienta al aire (tool rest) y colocamos en el contrapunto un aditamento para pivotar. Aquí, en estas fotos podemos ver una colección de accesorios para el contrapunto. Arriba a la derecha hay una colección de puntos, los hay hembra, macho y con hendiduras para pivotes de relojes de péndulo. Los de abajo a la izquierda son un grupo de centradores. De todos estos elementos, algunos sé para que sirven y los uso, otros intuyo para que pueden servir y los usaré y otros más confieso que no tengo ni idea para qué pueden servir. Tiempo al tiempo. Incluso hay uno hecho por mi y que tiene un mandrilito de dremel para taladrar.

En este detalle siguiente de la anterior foto podemos ver los “jacots” con sus ranuras y dos elementos más que yo llamo linternas y no estoy seguro del nombre. Tienen orificios de diferentes diámetros y yo los utilizo, y lo utilizaré cuando de la vuelta al eje que tengo en el torno y entonces explicaré cómo los uso.

De esta última foto vamos a utilizar un tambor Jacots (Jacots drum). Colocamos en el contrapunto una “barra” que tiene en un extremo una mordaza con un sistema de apriete (ball handler), la vemos en la anterior foto a la arriba a la derecha. Ahí se introduce el Jacots y seleccionamos una ranura que pueda contener el pivote recién cortado sin gran holgura y sobre todo no justo. Yo he comprobado que debe entrar un poco más que el radio del pivote. Por supuesto todos los centros de las ranuras están en la misma circunferencia y a la altura del punto del cabezal. La ranura debe estar limpia, así que no juzguéis con demasiada dureza el estado de las mías, patente en la fotos. Con una jeringuilla y una aguja hipodérmica, cargada de SAE 10, deposito una gotita de aceite en el conjunto pivote-ranura. Pongo en marcha el torno con un pedal pues tengo las dos manos ocupadas y aplico una lima de pivotes. Es difícil saber que una lima de pivotes es una lima, tan finos son los dientes. Esta lima, como todas, tiene una guarda lateral lisa y el perfil es de paralelogramo inclinado. Según la inclinación sea a diestra o siniestra definirá el modo de trabajo e incluso la nación: Alemania trabaja con el cabezal del torno a la derecha y de hecho mi Lorch 8 mm lo tengo montado al revés porque era alemán.

Se le va dando pasadas apoyando la lima encima de la parte que sobresale del pivote. La lima la sujeto con el pulgar y el índice de cada mano. Continuamente se afloja el contrapunto completo, se retira hacia la derecha y con el buchón en la mano se comprueba que entra por su orificio. Si hubiese quedado después del corte con demasiado diámetro, yo aplico la piedra “Arkansas” por su cara plana y por debajo del trabajo. Esta piedra “come” muchísimo. Parece mentira pues al pasarle el dedo por su superficie el tacto es muy suave: a lo mejor por eso la llaman “piedra cándida”. Se está tentado de utilizarla siempre, pero es bastante incontrolable.
Pondré algunas fotos de esto último en la siguiente entrega. Esta debería haber terminado con el eje completo pero he tenido problemas y para que no se enfríe el asunto la he dividido en dos trozos.
Todo este proceso anterior estaba en la “película” que había hecho. Como las desgracias no vienen solas, también me he quedado sin mi querido portátil: ha muerto. He luchado contra la “obsolescencia programada” con espíritu revolucionario. Lo he mantenido, reparándolo continuamente, casi 8 años: Windows XP Pro de “pago”, ardiente Pentium IV a 2,6 GHz y sobre todo una magnífica pantalla normal con una maravillosa relación de aspecto de 4:3 y no la estupidez del 16:9 a la que nos han obligado por “narices”. ¿Cómo se escribe en una pantalla en la cual entran 5 renglones? Yo cuando escribo en un papel uso el sentido normal de arriba/debajo de un cuaderno. ¡ Es para ver “pelis”! me dicen algunos, sobre todo el de la tienda que quiere venderme otro. A mi ya no me gusta el cine porque está hecho para verlo en pantallitas 16:9 y no en aquellas salas enormes y oscuras de antes. Ahora todo lo que ha perdido de espectacular en cuanto a narración, lenguaje, fotografía y demás, lo han sustituido con el sonido y los P.P.: ¡La peli será un porquería, pero yo los tímpanos se los rompo. Palabra de honor! Algún día haré otra contribución a la Taberna sobre MP3’s, DVD’s, Megapíxeles, SGAE, pollo en lata, paquetes de información y robofónica…
Un saludo:
Dédalo.