Bueno, y yendo a lo que estábamos:
El 22 de enero me animo ya a empezar a excavar los huecos para las zapatas sobre las que instalaré el torno. Pinto con rotulador los dos huecos a cortar y meto una radial con disco de cortar piedra

Previamente preparé, con unos recortes de tablero y unos casquillos torneados, una plantilla que recoge con exactitud la posición, en planta, de los ocho taladros de las esquinas de las patas, para usarlas para sujetar bien en posición los trozos de varilla roscada de 12 que dejaré empotrados en las zapatas, de forma que coincidan bien con esos taladros.

También preparé sendas fundas de tela, para la fresadora y el torno, en previsión de la cantidad de polvo que se levantará al meter la radial en el suelo.
Y al completar el primer hueco, descubro un par de cosas que me ponen los pelos de punta. El suelo de mi local está "en el aire". Es decir, está formado por una capa de terrazo, de unos 3cm de espesor sobre la que hay una de azulejos de grés de 1cm y por debajo de estas dos capas hay un hueco de unos 5 a 7 cm de nada (hueco). Seguramente el terreno que está debajo, por alguna razón (¿quizá aguas subterráneas?), ha ido encogiéndose hacia abajo, de forma que se puede meter el brazo bajo el suelo ¡sobre el que está el torno! Vamos, que perfectamente podría haberse venido abajo cuando metimos dentro el torno. Yo pensaba, de cuando hice el pozo para la toma de tierra que unos cm por debajo del terrazo había una solera de hormigón de unos 10 cm. Pero me equivoqué. Sí que hay esta solera en la zona de trastienda del local (donde hice el pozo), pero no en la zona más próxima a la calle, donde metí el torno (y antes la fresadora).
Y por si esto fuera poco, en una de las esquinas del hueco recortado para una de las dos zapatas aparece una arqueta de la red de saneamiento del edificio. Arqueta sin tapa (eso es categoría), es decir, tapada solamente por el solado de terrazo. Esta arqueta, de unas medidas de 1,10m de larga, por 0,50 m de ancha y 0,80 m de profunda está atravesada a la entrada del local, a un metro de la puerta. Es decir, por encima de ella pasó hace unos meses la fresadora y luego el torno. Cualquiera de los dos podría perfectamente haber reventado el suelo e irse a la mierda (literalmente, pues es lo que hay en el fondo de la arqueta. Se ve la esquina de esa arqueta en esta foto:

De esta arqueta no pongo fotos de su interior (que las tengo), porque son repugnantes y no quiero que nadie vomite por su culpa.
Tras este susto, tengo claro que no puedo arriesgarme a mover el torno con el suelo en ese estado. He tenido suerte hasta ahora (no me explico cómo el suelo ha resistido estos pesos en esas condiciones) pero no sería prudente volver a tentarla. Os pongo una foto en la que se ve el hueco bajo el terrazo:

Así que me pongo a rellenar este hueco con arena, apretándola todo lo posible, para lo que me preparé una especie de empujador con un trozo de pletina al que le soldé un cuadradillo. Es el que se ve en esta foto:

Metiendo la arena a pocos y empujando con ese trasto la fui apretando bajo el torno, lo más lejos que podía, intentando consolidar en lo posible el hueco bajo el solado.
Luego me preparé unos encofrados con unos recortes de tablero y aprovechando un par de tuppers circulares recortados en cuatro trozos

y unos trozos de cartulina a los que di forma curva con una especie de plegadora de madera

con lo que quedaron de cine. Repasé sus cantos inferiores con plastilina, para evitar que se agarrase a ellos el cemento:

Los coloqué en posición y atornillé al suelo con unos tacos y luego atornillé la plantilla que preparé para sujetar las varillas roscadas. Puse y sujeté estas:

y empecé a hormigonar los huecos. Con un balde viejo, preparé amasadas de unos 5 litros de hormigón cada vez:

y a colocar el hormigón en los huecos

Además, antes de mover el torno decidí que era el momento de acometer todos aquellos detalles o arreglos que más tarde resultará más difícil montar, una vez el torno en su lugar definitivo. Uno de ellos es el sistema eléctrico. Hasta ahora se reducía a un conmutador - inversor, que inicialmente estaban atornillado al cabezal y que ya desde un principio había llevado yo al costado derecho del delantal:

Pero pensando en ponerle un freno mecánico, este conmutador mecánico ya no serviría, porque el freno debería llevar incorporado algo que cortase la alimentación al motor y de forma que fuese permanente (el corte eléctrico), es decir, que no sólo cortase la alimentación al pisar el pedal del freno, sino que fuese de tal forma que al soltar el pedal no se ponga de nuevo en marcha, naturalmente. Esto obliga a un sistema con relés (o contactores). Hacía ya semanas que los había comprado: un par de contactores y un mando tipo Joystick, muy majo (aunque caro de coj...). Como la caja en la que pensaba montar los contactores iba a quedar detrás del torno, pues era el momento de montarlo todo esto, pues luego sería mucho más incómodo. Así que a por ello. La placa en la que montar el Joystick y el botón de paro tenía que llevar un par de taladros de unos 30 mm, que hago en el propio torno, montando una especie de plato de arrastre y una placa atornillada a él:

Una vez preparada esta, desmonto la caja en la que tenía el conmutador antiguo y la recorto un poco

pues me sobra altura. La repaso en la fresadora, le sueldo la placa con los dos taladros y listo. La caja con los contactores la había pensado poner fija a la pared, pero al final decido que quedará mejor sujeta al propio torno, en la parte posterior de la pata del contrapunto, justo por encima de la bandeja de taladrina. Como esta zona quedará en un sitio muy incómodo, le preparo una base de tablero a la que irá atornillada y le preparo un sistema con el que quede bien sujeta y a la vez que permita desmontarla con comodidad:

Así, tirando de ella hacia arriba, se suelta y se puede poner sobre la bancada, permitiendo modificar o reparar algo en ella, como se ve en esta foto, en la que atornillo las últimas conexiones:

Otro detalle de la caja y los dos contactores:

Y tal como queda una vez montada en su sitio:

Preparo también una bandeja para sujetar el tubo de cables que irá a la caja del delantal:

Que una vez montada bajo la bancada cumple perfectamente su función, pues sujeta al mazo de cables evitando que al desplazar el carro se tropiece con los trastos que siempre habrá sobre la bandeja:

Y aspecto de la caja con el Joystick y el botón de paro, atornillada al costado del delantal. La generosa visera superior tiene como misión evitar que la caída accidental de un objeto sobre el Joystick provoque una súbita puesta en marcha del motor:

Pensando en que, más adelante, entre las patas del torno y bajo la bandeja quedará de maravilla una cajonera, para guardar todo tipo de útiles y herramientas, un detalle a considerar es que en ese caso será muy difícil retirar las virutas que caigan por la parte de atrás. Y como no me apetece nada el que se vayan acumulando, decido preparar una bandeja con trozos de tablero que tapará el hueco entre la bancada y la pared, que forme como una especie de tobogán en V que termine en la zona del escote, de forma que se pueda empujar la viruta con una brocha hacia el escote y a través de él hacia la zona delantera de la bandeja de taladrina, de donde se puedan retirar con comodidad. Así que dicho y hecho:

Esta bandeja irá completada con un tablero vertical atornillado a la pared y otro trozo, también vertical y perpendicular al anterior y recortado de forma que tape el hueco entre cabezal y pared, de forma que entre todos ellos impidan que se cuelen las virutas que caigan hacia el fondo.
La bandeja será fácilmente desmontable pues descansará e irá aotornillada sobre tres perchas sujetas a la pared y también fácilmente desmontables. Los tacos de sujeción de estas no se podrían montar una vez que el torno esté en su sitio. Así que ahora es el momento. Estas tres perchas se podrán quitar y poner con comodidad cuando el torno esté en su sitio, pues se suelta cada una con dos tornillos casi verticales, a los que se llegará fácilmente desde arriba con un taladro, pues en la parte inferior no van atornilladas, sino simplemente metidas a presión sobre una espiga de madera encolada al taco inferior. Una vez quitados los dos tornillos superiores, salen tirando con la mano hacia arriba:

Y ya un último detalle es pintar la parte trasera, labor que luego sería mucho más difícil o imposible. Previamente me pongo a enderezar los mucho bollos que tiene la bandeja, lo que hago ayudado con unos listones y sargentos:

En esta foto se ve también una hilera de taladros que hice a lo largo de la bancada, pensando en un posible sistema de copiado para conos que pueda hacerme en el futuro. Se aprecian también un par de taladros en el carro, que van roscados, y que serán para lo mismo. Estos taladros, una vez fijado el torno en su sitio serían medio imposibles de hacer.
Tras enderezar la bandeja y después de pintar, queda como nuevo:

Y tras todo ello, por fin este domingo pasado me pongo a moverlo. Aquí, en lugar de unas pocos fotos, hice un montón, usando el trípode y el disparo con retardo de la cámara, con la idea de preparar este vídeo, que seguro que os gusta:
La movida del torno