Introducción
Hola, bienhallados seáis todos y espero que estéis bien y el foro haya crecido más.
Llevo algunos meses casi apartado de este foro. Digo casi porque de vez en cuando he echado un fugaz vistazo. Me habría gustado seguir participando en este lar común pero algunas cosas sin importancia, como un cáncer y lo que apareja, me han impedido dedicarme al mecanizado de cosas y a la vida en general.
Casi convaleciente de la última operación y, supongo que salvado, he comprado (salvado también) este sobreviviente de una antigua fábrica en Sevilla.

Es un Schaublin 70TL (Ver San Google). Es un torno de segunda operación. Una máquina de muy alta precisión (cuando nueva) y en esta configuración diseñada para tareas repetitivas sobre piezas pequeñas. Tiene una leva en el contrapunto para ejecutar operaciones con sensibilidad, de ahí creo las letras TL (Tailstock Leva) que figuran a continuación del modelo 70. La profundidad de actuación de la leva se puede regular por un tope. Es posible que no quede claro por la foto en que consiste el mecanismo pero ya ira surgiendo de vuelta del Hades ayudado por su dueño: El contrapunto y yo nos hemos negado a pagarle a Caronte.

El conjunto del carro está un poco cambiado. Aunque los diales y las manecillas son Schaublin, los cilindros y las placas de adaptación no lo son: están fabricadas “a posteriori”. Los carros superior e inferior si lo son. Están trabados y no se mueven. Al ser un torno de segunda operación posiblemente los carros también se moverían por levas y después fue adaptado a movimientos por husillos. No tiene portaherramientas. Una foto más cercana:

El cabezal tiene tres poleas con forma de barril para correa plana. Dos cubetas para aceite. Rosca en la nariz del husillo en muy buen estado. Se mueve con suavidad y sin holguras. Los cojinetes de bronce son cónicos y después descubriré un ingenioso sistema de ajuste. Falta el sistema de cogida rápida de las pinzas, pero se le puede adaptar una barra de tracción (Draw Bar). La parte que está en contacto con las vías del torno conserva el rasqueteado con lo que presumo que la altura al centro no habrá variado ni un ápice. He aquí la foto del mismo.

Compré, además, un lote de cosas que ya os iré enseñando. Creo que fue al día siguiente de quitarme los puntos y necesitaba focalizar mi atención en cosas agradables. Me tuvieron que ayudar a cargar el coche y, todavía sin fuerzas, empecé a diagnosticar el ingenio para ver cómo podíamos volver a la vida ambos. El planteamiento fue saber si era posible, si cualquier deficiencia que tuviera podía ser reparada conservando sus cualidades y calidades y como el proyecto está avanzado y yo me he incorporado a mi trabajo y a la vida (con algunos trozos menos) de nuevo os lo voy a contar, como es mi costumbre, por capítulos.
Reitero mis saludos, es un placer publicar de nuevo.
Dédalo