Tenia aparcado un poco la restauración del Cumbre pendiente de recibir los tacos para la nivelación del torno y ahora ya los tengo aquí y ayer los coloque y de paso también nivele el torno.
No he amarrado el torno al suelo como se aconseja por que quiero que en cualquier momento lo pueda cambiar de ubicación y tenia pensado ponerlo sobre una alfombra de goma para que absorbiera las vibraciones pero el local donde lo tengo el suelo es de hormigón ( mas bien de cemento viejo ) y la nivelación no es la adecuada, así que me decidí por este sistema de tacos antivibratorios y nivelantes.
Este es el primer paso para el ajuste del torno, pongo unas fotos.
Cuando fui a probar el mio, el anterior dueño lo tenía sin fijar al suelo. Yo hice la pruebas en casa sin sujetarlo, y debido al "poco" peso que tiene, observé lo siguiente:
1º) con poca profundidad de pasada, o con materiales blandos (teflón) el torno va bien, pero cuando quieres aumentar la profundidad de pasada o le pones un material más duro, el torno vibra, y transmite esa vibración a la pieza, hace como unos surcos en la superficie de acabado.
2º) cuando cambio de plato, al aflojar o al apretar la contrapunta, el torno se mueve a simple vista, por lo que aunque luego vuelva a su posición original una vez que cese la fuerza, no creo que eso sea nada bueno para obtener un ajuste y nivelación precisos. No hice mediciones con el reloj comparador, pero si se aprecia a simple vista es que se mueve mucho.
Si algún día termino de restaurarlo

, mi idea es taladrar el suelo y fijar con sica a la solera (la cimentación) unos espárragos, entre el suelo y el torno colocaré un chapón grueso para repartir esfuerzos sobre el suelo y supongo que nivelaré con chapas calibradas. si decido cambiarlo de ubicación, solo me quedarían los agujeros de los espárragos en el suelo.
Un saludo.-