Bueno, seguimos después del café de las cinco.
Vamos a hablar ahora de los interruptores diferenciales.
El interruptor diferencial es un aparato destinado a salvaguardar la integridad de las personas en caso de una derivación. El diferencial mide la intensidad que "sale" de la fase hacia el aparato consumidor y la que "retorna" por el neutro. Si la diferencia entre estas es mayor que la sensibilidad del aparato, saltará y desconectará el circuito (establece la diferencia de intensidad entre la fase y el neutro, de ahí su nombre)
Todos hemos recibido alguna vez un calambrazo más o menos desagradable. Cuándo eso sucede, nuestro cuerpo está actuando como si fuese un cable, conduciendo la corriente. Cuando pasa a través de nosotros sentimos ese hormigueo tan característico.
Cuando por nuestro cuerpo pasa una corriente de 1,1 mA (El mA es la milésima parte de 1 A) ya sentimos sus efectos. A partir de 9 mA se produce una contracción muscular brusca que puede hacer que soltemos aquello que "nos da calambre" de una manera expeditiva o que, por el contrario, nos quedemos enganchados a eso mismo. A partir de 30 mA se puede producir una fibrilación si la duración del "calambre" es superior a 0,025 segundos. A partir de 80 mA, si el trayecto seguido por la corriente pasa por el corazón, se puede ocasionar la muerte por fibrilación ventricular, independientemente de su duración. Intensidades más elevadas causan perturbaciones en el ritmo cardíaco, paro respiratorio o cardíaco y lesiones internas, además de quemaduras. Estamos hablando aquí de la corriente que tenemos en nuestros talleres (a 50 Hz. y 230 o 400 V). Para otras frecuencias o voltajes, las lesiones según intensidad varían.
Nuestro cuerpo no es excesivamente buen conductor, por lo que es difícil que pase por él una intensidad grande, pero ciertos factores como el hecho de tener las manos sudadas, o estar descalzo o subido a una escalera metálica etc. hacen que esa circunstancia se modifique y lo que en un momento dado no pase de un molesto "calambrazo" pueda llegar a ser letal.
El interruptor diferencial se vislumbra, entonces, como una de las mejores defensas frente a las derivaciones de las que disponemos.
Su instalación, al igual que las tomas de tierra, es obligatoria desde hace muchos años, pero a diferencia de las tomas de tierra, el diferencial se puede conectar muy fácilmente, sin apenas modificar la instalación existente, por lo que son muchas menos las instalaciones que a día de hoy carecen de él (pero alguna queda, eh).
Físicamente el diferencial es parecido a un magnetotérmico, veamos una foto:


En la parte inferior izquierda de los diferenciales vemos la maneta de conexión / desconexión, y en la parte superior el botón de test, del que luego hablaremos.
Los diferenciales se diferencian por la intensidad máxima de paso, y por la intensidad de disparo. La primera es la intensidad máxima que admiten. Generalmente se fabrican de 25, 40 y 63 A.
Por ejemplo: tenemos dos líneas con un magnetotérmico de 16 A cada una y queremos colocar un diferencial para protegerlas ¿De qué intensidad máxima hemos de instalarlo? Pues como 16 x 2 = 32 tendremos que colocar un diferencial de 40 A, que es el inmediato superior a la intensidad máxima de las dos líneas juntas. ¿Sin problemas, no?
La intensidad de disparo, también llamada "sensibilidad" tiene un poco más de miga. Hace referencia a la diferencia de intensidad a partir de la cual el diferencial actúa y se dispara. Comercialmente se fabrican con intensidades de disparo de 1 A, 500 mA, 300 mA, 30 mA y 10 mA.
La normativa actual obliga a que en las instalaciones domésticas la intensidad de disparo sea igual o menor a 30 mA. Hemos visto, además, que esa es la intensidad a la que empieza a haber problemas si recibimos una descarga. Por tanto, a nivel práctico a nosotros nos van a interesar los diferenciales de 30 mA y los de 10 mA de sensibilidad.
Los diferenciales deben instalarse, al igual que los magnetotérmicos, en la cabecera de las líneas, para proteger toda su longitud. Como son elementos caros, lo normal es instalar un diferencial por cada varios magnetotérmicos. Un ejemplo sería:
Cuadro eléctrico con un magnetotérmico general de 40 A, seguido de un diferencial de 40 A y 30 mA de sensibilidad y del que parten 4 líneas de 1.5 mm
2 protegidas por sendos magnetotérmicos de 10 A. La pega de este montaje es que en caso de existir una derivación que haga saltar el diferencial, se nos va a quedar todo "a oscuras".
Otra opción sería la colocar un diferencial para cada circuito, además de su magnetotérmico, aunque esto encarece bastante el coste.
Me voy a tomar otro café y respondemos a unas cuántas preguntas.
Saludos.-