Estimado Xanito!!
Las circunstancias y la suerte han puesto en tus manos ese carro de torno, que tú, dices
diamante en bruto, y yo digo,
diamante,perfectamente tallado y con bellos destellos,que nunca mejor dicho te viene como anillo al dedo. Un carro diseñado y construido para cumplir perfectamente con las exigencias de su destino.
No pensaba escribir, esperando el desarrollo del torno, pero cuando leí que ibas a cortar los brazos del carro, sonó en mi cabeza como la alarma de fuego,en un parque de bomberos y no he podido permanecer en silencio.
Xanito...
¿Pensaste en que el cabezal es ciego?
¿Pensaste,que barras,tubos,etc,las has de tornear entre puntos y muchas veces necesitarás utilizar una luneta?
¿Pensaste que en piezas un poco largas no puedes marcar centros,taladrar,refrentar, etc si no tienes luneta colocada en el carro?
¿Pensaste en que la regularidad del corte depende en gran parte de la longitud de los brazos del carro,que le dan estabilidad?
Te recomiendo la película
El Tormento y El Éxtasis, en donde el escultor Miguel Angel trabajando en su obra de la Capilla Sixtina, destroza todo lo pintado, para retirarse a pensar y realizar después la maravilla que hoy podemos contemplar.
Amigo Xanito, es la primera vez que tienes algo, que es una parte completa de un torno. Una pieza complicada a la hora de tener que hacerla. Es robusta y es lo que se necesita.
Eres hombre alto,mucho. Esa viga de hormigón permite, haciendo con un estudiado encofrado,un buen aumento en altura y anchura. Quita todo lo que tienes hecho hasta ahora y replantea el proyecto:
hacer la bancada para el carro que tienes.Lo importante es pensar y resolver todas sus partes,sobre el papel. Puedes utilizar guías lineales. Si la economía va justa se pueden utilizar otros materiales que hagan de guías.
Creo que es el momento de parar y reflexionar.Esto es lo que yo pienso. Ya que el titulo del post dice "Se agradecen sugerencias", es mi propósito, contribuir a que tu proyecto de torno casero, sea una realidad.
Lo expuesto es un comentario,con el mejor de los deseos que creo debía contar.
¡Animo!...que siempre hace falta

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